7 comportamientos esenciales del líder efectivo - Formación para Empresarios, Managers y Directivos
+34 966 26 30 27 executive@doeua.es
7 comportamientos esenciales del líder efectivo
comportamientos esenciales del líder efectivo

En los equipos es fundamental la función de líder para conseguir resultados y obtener equipos productivos en las organizaciones. Sin duda, hemos hablado mucho sobre las características de un buen líder y, a través de diferentes aprendizajes que hemos obtenido en las sesiones del Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante, podemos agrupar los comportamientos que consideramos esenciales para que puedas ser un buen líder en los siguientes:


Conocer y ser cercano al equipo

Se trata de conectar con nuestros equipos, de saber escuchar. De dedicar tiempo, importantísimo, a conocerlos, saber qué les motiva y qué les duele, saber gestionar la parte emocional que es muy relevante en cualquier relación entre personas, también en relaciones profesionales puesto que no dejamos de ser personas con emociones, problemas, emociones y necesidades.

En este apartado marcamos como fundamentales palabras como emociones, compartir, comunicación, empatía, compromiso, confianza, avanzando hacia un líder compasivo.

Se trata de fomentar una comunicación bidireccional donde podamos tomar consciencia de aquello que hay que trabajar o mejorar, partiendo desde el respeto y, a través de un interés genuino, implicarnos con nuestros equipos.

Esta comunicación también nos servirá para obtener y dar feedback siempre orientado a la mejora común y hacia los resultados a obtener, sin olvidar a las personas.


Estar cerca del negocio

No podemos olvidar las herramientas y habilidades más estratégicas. Para ser un buen líder que obtiene resultados, hemos de estar cerca de negocio, teniendo conocimientos estratégicos y dominando conceptos tales como misión, visión y valores.

Y no sólo eso, un líder es capaz de fijar objetivos y prioridades, los adecuados, no muchos, centrados y orientados. Es capaz de transmitir correctamente toda esta información a sus equipos y que se impliquen en la acción.

Fijar todo esto no tiene otro objetivo que enfocarnos a la acción, a la más adecuada para obtener los resultados que deseamos obtener.

Por tanto, además de estar orientado a las personas, lo cual es fundamental, también ha de tener un perfil técnico de ejecución, tomándose la ejecución en serio y estando altamente orientado a resultados.


Saber construir una buena estructura organizativa

En relación con ambos aspectos anteriores, un buen líder que obtiene resultados sabe construir una buena estructura organizativa.

Sabe que todos los miembros del equipo son importantes, y que hemos de saber delegar en ellos. No sólo el líder es el único encargado de los objetivos sino que existe un plan que implica la movilización de los recursos y sistemas de la compañía, y de las personas que los forman.

Debemos crear la oportunidad de que otros sean efectivos, estén motivados y dejarles hacer su trabajo, sin dejar de estar ahí para ellos. Saber cuándo y cómo estar, para que se sienta que estamos pero dejemos a los demás realizar su trabajo, cumpliendo sus obligaciones y valorando y reforzando sus propias decisiones y resultados.

Implicar a los equipos en la creación de los propios objetivos será un paso previo que nos ayudará a ganar en implicación en fases posteriores ya que se sentirán parte decisoria y eso ayudará a sentir compromiso con lo marcado y con lo que queremos conseguir.


Expandir las capacidades del equipo.

Un líder no ha de tener miedo a compartir conocimientos, experiencias, aprendizajes. Otro tipo de modelo no nos aportará buenos resultados. Lo que finalmente acaba marcando la diferencia no es saber, es hacer.

Líderes poco seguros de sí mismos, quizá tiendan a buscar personas que no les puedan superar en determinados aspectos. Un líder realmente efectivo no tendrá miedo de compartir lo que sabe y trabajar con las personas más adecuadas para el puesto concreto.


Recompensar el buen desempeño

Como hemos ya comentado, estar ahí para lo que sea necesario, conocer a los equipos y, a su vez, dejarles trabajar, implicándoles en el proceso, son algunos de los comportamientos esenciales para un buen liderazgo. Además, deberemos saber recompensar bien el buen desempeño, no sólo a través de una recompensa económica sino también con aspectos tan fundamentales como el salario emocional.

Como estamos en contacto con nuestros equipos, les escuchamos activamente y hemos creado una relación de confianza, seguro que podremos saber y usar aquello que recompensa de una forma más potente a cada uno de ellos.


Saber comunicarse

Lo hemos incluido en este lugar pero llevamos hablando de una buena comunicación desde el inicio de este artículo.

Saber comunicarse no es enviar mensajes, sino también escuchar de forma activa, recibir feedback y saber integrarlo, así como dar la oportunidad de que la comunicación fluya no sólo en sentido descendente. Muchas veces, en las organizaciones, la comunicación interna falla y esto puede dar como fruto incomodidades en los diferentes puestos que, en muchas ocasiones, se acaban abandonando por no existir esta buena comunicación y por no tener una relación adecuada con nuestros responsables directos. Estos aspectos sabemos que son relevantes pero, a veces, no somos conscientes de que realmente son críticos.


Valores / Ética

La adecuación de nuestros valores como líderes, en primer lugar, con la cultura de la organización, así como con los valores del resto del equipo, son aspectos fundamentales para el buen alineamiento y la buena obtención de resultados.

En un mundo en el que cada vez tenemos más en cuenta los valores, incluso para la selección de personal, y que nos mueven objetivos de desarrollo sostenible, alinear los valores es algo que nos puede ayudar al éxito. Algunos de estos valores, que debemos tener en cuenta y no podemos obviar como líderes son la transparencia, coherencia, lealtad… Además, conocernos a nosotros mismos y enfocarnos a la mejora constante seguro que también aportan mucho a un buen liderazgo que acaba consiguiendo, por tanto, unos buenos resultados.

Aunque hemos visto muchos aspectos podríamos agruparlos en tres procesos básicos de ejecución:  Estrategia, personas y operativa.

Y es que hablamos de eso en las organizaciones y, cómo líderes de las mismas, no debemos dejar de aprender y orientarnos en la mejora para obtener los resultados que esperamos.

Cómo líder de tu organización, ¿trabajas estos aspectos? ¿Dónde podrías mejorar?

Todavía no hay ningun comentario. ¡Puedes ser el primero en dejarnos un comentario!

Enviar tu comentario:

Tu email no será publicado.