Plantearnos si nuestro sistema de gestión de costes nos suministra la información que necesita nuestra empresa a día de hoy o si nos hemos adaptado al cambiante entorno económico, resulta de vital importancia para evitar que puedan aparecer problemas de rentabilidad en nuestra organización.
Las competencias tienen repercusión directa en la cuenta resultados de una compañía. Cuantos más empleados con buenas competencias tenga la empresa más productivos y talentosos serán y por consiguiente obtendremos mejores resultados como compañía.