Plantearnos si nuestro sistema de gestión de costes nos suministra la información que necesita nuestra empresa a día de hoy o si nos hemos adaptado al cambiante entorno económico, resulta de vital importancia para evitar que puedan aparecer problemas de rentabilidad en nuestra organización.
Conscientes de ello, en el Programa Superior en Control de Gestión, de la Fundación Empresa Universidad de Alicante, analizamos el papel del controller en la gestión de costes así como la importancia de tener una adecuada gestión de los mismos.
Los problemas de rentabilidad en una organización pueden aparecer por tres vías diferentes, como pueden ser la capacidad para generar ingresos, el análisis de endeudamiento y análisis de beneficio a partir de los ingresos (costes).
Pero además, existe un problema fundamental que está en que en la gran mayoría de las empresas surge una fuerte resistencia a introducir cambios en los sistemas de costes y los procedimientos de cálculo arraigan de tal manera que la rutina se convierte en algo intocable.
La contabilidad de costes es un elemento integrante de la contabilidad de gestión que nos permite conocer nuestros márgenes industriales y comerciales, valorar las existencias, clasificar los costes según su procedencia y ver con mas claridad la información, así como su interpretación y difusión.
La parte mas compleja que podemos encontrar en la contabilidad de costes es establecer el sistema de reparto de costes mas adecuado. Podemos optar por repartir todos los costes o solo una parte.
La ventaja de utilizar los modelos que solo reparten una parte de los costes es que suelen ser bastante sencillos, ya que distribuyen solo una parte de los costes y el resto lo suelen imputar como gastos en la cuenta de resultados de la empresa. Los métodos de costes totales son de mayor complejidad, pero a diferencia de los anteriores se pueden desarrollar en cualquier empresa.
Como métodos tradicionales de reparto de costes podemos citar:
Como métodos mas modernos encontramos:
A la hora de establecer un sistema de cálculo de costes podemos seguir unas fases. La primera de ellas sería la fase de periodificación, en la que los gastos del periodo contable se imputarían al periodo de producción o del proyecto.
La siguiente fase sería la fase de clasificación y ahí estableceríamos los diferentes costes, por ejemplo por periodo, proyecto, directos, indirectos, etc.
Una tercera fase sería la de localización y ahí es donde se localizan los distintos costes indirectos.
La cuarta fase sería la fase de imputación, en la que se asignan los costes a los productos, servicios o proyectos.
La gestión de costes se ha mantenido en el tiempo en constante evolución, en función de las necesidades del entorno. Condicionantes como la globalización, que genera mayor competencia a niveles de venta y producción, la tecnología, que facilita el crecimiento del flujo de información y propicia que la toma de decisiones sea mas precisa, los ciclos de vida del producto, es decir, la rapidez con la que sean capaces de responder las empresas ante los posibles cambios, motivan que siga actualmente en continua evolución.
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