¿Qué recomendaciones daría a una persona que va a tener su primera experiencia profesional?
La primera experiencia profesional es un momento especial. Es la oportunidad de comenzar tu carrera tras escuchar el “pistoletazo de salida” de: “ha sido usted seleccionado para el puesto”. ¡Pues bien! puede que muchas emociones y sentimientos confluyan entre sí. Orgullo por superar el proceso de selección, ganas de ponerse manos a la obra, curiosidad por conocer al equipo de trabajo, ilusión porque quizá este trabajo permita la consecución de otros objetivos personales, etc.
Todo esto y muchas otras sensaciones más, surgirán de forma espontánea y no habrás de poner nada de tu parte para que las disfrutes. Afortunadamente la naturaleza es sabia y nos regala estos recursos, que, además, ¡son gratis! Sin embargo, también podría regalarte algo de preocupación por cómo afrontaré las dificultades que me puedan surgir, cómo me adaptaré con el resto de compañeros, cómo será mi jefe, etc. Tampoco tendrás que hacer nada para que de forma espontánea aparezcan o no.
Sí sí, es así, simplemente porque tu personalidad será una y recibirá esta oportunidad según sean los aspectos que en ella predominen. Esto no es ni bueno ni malo. Simplemente ES. Sin embargo, la buena noticia es que todos tenemos diferentes aptitudes, pero todos podemos desarrollar las mejores actitudes para el desarrollo de nuestro puesto de trabajo. Aférrate a tus aptitudes y habilidades naturales, esas con las que sabes, que puedes estar trabajando generosamente el tiempo que sea necesario porque disfrutas y sabes que a pesar de las dificultades que puedan surgir aprendes fácilmente y puedes añadir valor a la organización dando lo mejor de ti mismo. Desarróllalas y hazlas lo más visible posible, aunque si te soy sincera, se harán visibles solas. En cuanto a aquellas aptitudes que sean necesarias para el puesto, y no sean tu fuerte, echa mano de tu actitud. Ahí sí que es importante que las muestres con contundencia.
Si te falta formación, solicítala o fórmate, no pasa nada por no saber de algo, se supone que si te han seleccionado es porque sabes lo que necesitas y lo demás tienes capacidad de aprenderlo. Eso sí, ejercita tus competencias, tu capacidad de trabajar en equipo, tu implicación con la empresa, tu iniciativa, tu creatividad, y en definitiva aquellas que te identifican y te diferencian. ¿Por qué?, porque la empresa sabrá que no solo eres un simple empleado, sino que sabes añadir valor a la organización. Y, sobre todo, nunca olvides la ilusión, lo que verdaderamente para ti es importante y te hace querer trabajar en ese puesto de trabajo. Para terminar, acepta tus errores con humildad y como oportunidad para seguir aprendiendo.
(Conchita Araújo, Auxiliar Administrativo en GTT)
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