Durante la clase del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos impartida por Carmen María Hernández Cebrián, miembro del cuerpo de Inspectores del Estado analizamos que el proceso de inspección de las empresas suele ser visto como una amenaza para las organizaciones.
Si nos paramos a pensar que un alto porcentaje de contratos actualmente en nuestro país se podrían definir como contratos “basura” y atendiendo a los contenidos que nos transmitió Carmen María, podemos ver también la utilidad de dichas acciones que velan por un cumplimiento riguroso de la ley que nos permitirá una mejor calidad de vida y una menor asunción de riesgos en nuestro puesto de trabajo. Si lo vemos desde este punto de vista lo definiremos como un servicio público y social al que le corresponde hacer cumplir la norma, teniendo el deber y la obligación de atender a todo el mundo.
Si todavía vemos este proceso como amenaza podemos desarrollar varias acciones que nos permitirán defendernos para superar con éxito una inspección de trabajo. Es importante conocer las leyes que sustentan dichas inspecciones, además de las facultades y límites de las mismas ya que las facultades de los inspectores de trabajo son amplísimas pero no ilimitadas.








Todavía quedan empresas que desvían su atención, tratando de ocultar cosas, antes de cumplir con las normas establecidas, luego se ven en problemas y tratan de suplir a carreras y mal hechas.
Jaime