Manifiesto agile: el origen de la agilidad | El Club de las Buenas Decisiones
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Vivimos en un entorno VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) en el que, además, los cambios en cuanto a avances tecnológicos, regulación, tendencias de consumo, etcétera, se suceden con gran rapidez.

Lo que motiva la necesidad del surgimiento del agilismo porque los modelos tradicionales no son de utilidad en el nuevo entorno en el que operamos, siendo este de mayor y gran complejidad.


EL ORIGEN DE LA AGILIDAD


Aunque el próximo mes de marzo se cumplen diecinueve años de la firma del manifiesto agile, su origen podría remontarse varias décadas atrás, hasta los años 60, y también dentro del mundo del software.

Ya en febrero de 2001, diecisiete profesionales críticos de los modelos de producción basados en procesos, crean el manifiesto agile, sustentado por cuatro valores y doce principios, que conocemos a continuación.


¿QUÉ VALORES SUSTENTAN EL MANIFIESTO AGILE?


Los diecisiete profesionales que crearon el manifiesto agile establecieron cuatro valores que consideraron fundamentales porque representaban precisamente lo que todos los proyectos que tenían funcionando en ese momento, tenían en común y que, todavía a día de hoy, sustentan en manifiesto ágil:

  • Las personas, y la interacción entre estas, es más importante que las herramientas y los procesos.

Obviamente, los procesos y herramientas son necesarios, pero hay tareas que requieren del talento de las personas y de su actitud, para llevarse a cabo.

  • Un software que esté funcionando será más valioso a otro que no y que se esté documentando a cada paso.

La documentación es necesaria para sustentar y registrar información que puede ser relevante, pero su relevancia debe ser mucho menor que el producto final.

  • La colaboración con el cliente es más importante que la negociación comercial o contractual.

Entendían, con ello, que los requerimientos iniciales podían variar a lo largo del proyecto. Bien porque los podían haber malinterpretado o, sencillamente, porque el cliente siempre les iba a pedir más con menos.

En este contexto, consideraban que la co-creación, colaboración y comunicación con el cliente era vital y que aportarle valor a este era lo más importante.

  • Es más importante adaptarse a los cambios que seguir correctamente, y paso a paso, el plan preestablecido.

En un contexto incierto y cambiante, tiene todo el sentido que se primen la anticipación y adaptación. De hecho, son dos pilares de la gestión ágil.



PRINCIPIOS DEL MANIFIESTO AGILE


Construidos bajo el paraguas de los cuatro principales valores que acabamos de descubrir, establecieron doce principios que, como veremos a continuación tienen, obviamente, mucho que ver con los anteriores:

  • Principio 1: Nuestra mayor prioridad es satisfacer al cliente por medio de la entrega temprana y continua de software de valor, ya que el ele fundamental es el cliente.
  • Principio 2: Aceptamos que los requerimientos o requisitos cambien, incluso en etapas tardías del desarrollo. Los procesos ágiles aprovechan el cambio para proporcionar ventaja competitiva al cliente, dado que, en entornos agilistas, el cambio es una constante.
  • Principio 3: Entregamos software de funcional de manera frecuente, entre dos semanas y dos meses, con preferencia por períodos de tiempo lo más cortos posible. Por lo que, gran parte del éxito es mantener interacciones constantes tanto con el cliente, como con el mercado.
  • Principio 4: Los responsables de negocio y los desarrolladores, hemos de trabajar conjuntamente y de forma cotidiana durante todo el proyecto. Con el objetivo de estar más cerca del cliente y asegurar la funcionalidad del producto que se está desarrollando.
  • Principio 5: Construcción de proyectos en torno a individuos motivados, dándoles la oportunidad y el respaldo que necesitan y procurándoles confianza para que realicen la tarea.
  • Principio 6: La mejor y más eficaz metodología para comunicar información al equipo de desarrollo, y entre sus miembros, es la conversación cara a cara y esto es así porque la comunicación y transparencia son fundamentales en entornos de alta incertidumbre.
  • Principio 7: El software funcionando es la principal medida de progreso y, si no mides las cosas, no las puedes mejorar.
  • Principio 8: Los procesos ágiles promueven el desarrollo sostenible. Los promotores, desarrolladores y usuarios debemos ser capaces de mantener un ritmo constante de forma indefinida.
    No se trata de trabajar más horas ni más rápido, pero centrándose en lo importante.
  • Principio 9: La atención continua a la excelencia técnica y al buen diseño mejora la agilidad. Es fundamental centrarte en la calidad del producto o servicio porque el agilismo promueve la excelencia en este sentido.
  • Principio 10: La simplicidad, o el arte de maximizar la cantidad de trabajo no realizado, es esencial. En agile se priorizan mucho las cosas y, saber decir ‘no’, es uno de los básicos.
  • Principio 11: Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños emergen de equipos auto-gestionados u organizados y esto se debe a que las personas que se autogestionan, tienen mejor resultado que las que son gestionadas por un tercero.
  • Principio 12: A intervalos regulares, el equipo reflexiona sobre cómo ser más efectivo para, a continuación, ajustar y perfeccionar su comportamiento en consecuencia. A fin de cuentas, se trata de ir mejorando nuestra forma de trabajar sistemática y continuamente.

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