1. Confianza.
Es la fase básica sin la cual no podremos avanzar. Consiste en construir confianza entre los miembros del equipo, consiguiendo que el equipo se sienta cómodo, que no existan tensiones y los miembros no perciban que se juzgan sus aportaciones. Si existe confianza será la única forma de que los miembros se muestren transparentes con sus opiniones y acciones.
2. Gestión de conflictos.
Una vez establecida la confianza, debemos asumir que, dada la diversidad del grupo, van a surgir conflictos. Los conflictos van a ser positivos si los sabemos gestionar con Discrepancia, es decir, los sabemos propiciar como fuente de mejora y aportación de los miembros. Esto podrá conseguirse si se gestionan a través de una buena relación, donde se dicen las cosas a la cara, de forma constructiva y con tacto.
3. Compromiso con los objetivos.
Si tenemos confianza y sabemos gestionar bien los conflictos, sentiremos que somos parte de las decisiones tomadas en el Comité de Dirección. Esta es la mejor forma de comprometerse con un objetivo, sentirse responsable de su formulación, siendo parte de ella.
4. Rendir cuentas.
Cada uno de los miembros se ha comprometido con los objetivos por lo que también se hará responsable de los resultados que generen los mismos. Todos ellos rendirán cuentas ante los demás, respondiendo sobre sus propias decisiones y conductas, así como de los resultados que éstas provoquen.
5. Agenda del equipo.
La agenda común del equipo está siempre por encima de individualidades o departamentos. Sólo remando en la misma dirección y anteponiendo los objetivos comunes conseguiremos los resultados que deseamos.
Un comentario en “Las 5 fases para construir un Comité de Dirección que funcione | Juan José Álvaro | Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos”