Numerosas han sido las ocasiones en que me han preguntado, ¿merece la pena estudiar un Máster? O también, ¿por qué hacer un curso de comunicación deportiva? Mis respuestas siempre han sido las mismas, “SI” a la primera pregunta y, “¿Por qué no?” también a la segunda cuestión.
Desde mi punto de vista la formación es como diseñar un hogar, nos permite ser el arquitecto de nuestros propios proyectos, tanto profesionales como personales. Considero que a la velocidad a la que se están produciendo los avances en la actualidad, a nivel tecnológico y de innovación en muchos campos profesionales, debemos estar preparados para afrontar nuevos y desafiantes retos que nos permitan estar a la altura.
Cuantiosos son los casos que conozco en los que cuando una persona encuentra una estabilidad profesional asentándose en un mismo trabajo durante un largo periodo de tiempo, pierde el interés y la motivación por seguir formándose. Flaco favor pienso que le hacemos a la sociedad si consideramos que lo sabemos todo y que no tenemos nada que aprender o mejorar. Por ello, creo que lo que aprendemos y realizamos en el día a día de un trabajo representa la estructura donde se asienta una vivienda, pero una vivienda está compuesta por muchos más elementos. Elementos muy diversos y de innovación continua que nos pueden proporcionar un acondicionamiento cada vez más confortable.
Una persona que no apuesta por la formación es como quien renuncia a la eficiencia energética en su hogar, no aprovechar las innovaciones y mejoras en aspectos como por ejemplo el aislamiento, la acústica, la sostenibilidad, la climatización o la estanqueidad, está desaprovechando las numerosas ventajas que ofrece el ahorro energético. Es por todo ello y observando la perspectiva que se vislumbra, con numerosas y diversas cotas y alturas, afirmo necesario seguir dibujando planos en nuestro horizonte mediante las herramientas que la formación nos proporciona. Y que cada posible piedra que aparezca en nuestro camino, sepamos cómo convertirla en un elemento totalmente integrado en nuestro paisaje de modo que lo que podría suponer ser una desventaja se convierta en una virtud.








Muy buena exposición y totalmente de acuerdo.