Objetivos de Año Nuevo: Cómo hacer tus sueños realidad. - Formación para Empresarios, Managers y Directivos
+34 966 26 30 27 executive@doeua.es
Objetivos de Año Nuevo: Cómo hacer tus sueños realidad.

Se repantigó en la silla y releyó lo que había escrito. “Propósitos para 2011: dejar de fumar, ir al gimnasio, montar la maqueta del Panzer III Ausf. C, ponerse a dieta, estudiar inglés, leer un manual de Derecho Laboral, estar más con los niños”.

¡Humm! La lista parecía bastante completa, y sonaba bien. Sin embargo, transcurridos unos instantes, no pudo evitar removerse con inquietud en el asiento. Miró hacia los papeles que se apilaban desordenados junto a la pantalla del ordenador. Empezó a repasarlos con cierta impaciencia; y allí estaba. La hoja se titulaba: Propósitos para 2010. La leyó rápidamente. Se desfondó en la silla, decepcionado. La dichosa lista era prácticamente la misma del año pasado… El único cambio estaba en el modelo de maqueta.

En efecto, llega el inicio del año y no podemos dejar pasar la tentación de reevaluar nuestra situación y nuestras metas; para cuestionarnos el rumbo y reorientarlo si es preciso. Sin embargo, con frecuencia, los objetivos que nos fijamos se quedan en simples buenas intenciones. En suma es un tema de motivación y planificación. Veamos qué es lo que falla, aunque nos de pereza. Henry Ford decía que pensar es la tarea más dura que existe; por eso, probablemente, son tan pocos los que se dedican a ella.

Desde el punto de vista de la motivación son bastantes los psicólogos que consideran que una perspectiva a largo plazo es importante para identificar los objetivos y evaluar el progreso en su consecución. Esta idea la ejemplifica Ebenezer Scrooge, protagonista de Canción de Navidad, de Dickens. En la obra, el siniestro y avaricioso personaje recibe la visita de tres figuras, los fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras. Los dos primeros le muestran cómo su forma de comportarse le ha llevado a ser lo que es. Finalmente, el fantasma de las navidades futuras le lleva hasta su tumba descuidada y olvidada, momento en el que a la vista de su final Scrooge decide convertirse realmente en una persona más tratable, generosa y compasiva. Aunque pueda parecer sin duda algo fúnebre, escribir sobre lo que nos gustaría que dijeran de nosotros cuando ya no estemos, nos ayudará a identificar nuestros objetivos realmente importantes, y contrastarlo con nuestro actual estilo de vida.

Nos daremos cuenta entonces de qué es lo que de verdad nos importa tanto profesional como personalmente. ¿O acaso no somos la misma persona las 24 horas del día? Con el mismo hardware, nuestro cuerpo, y con el mismo software, nuestro cerebro, tenemos que acometer todas las iniciativas de cualquier naturaleza.

Carlos Andreu en su excelente libro Del ataúd a la cometa nos invita a buscar nuestro posicionamiento vital en 4 dimensiones: salud, familia, amigos y trabajo. Stephen R. Covey, en su clásico Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, nos hace reflexionar sobre los específicos roles que jugamos en nuestra vida tanto personales (padre/madre, cónyuge, hijo, amigo…) como profesionales (jefe, empleado, voluntario…), así como sobre los posibles centros en torno a los cuáles gira nuestra vida (seguridad, poder, guía, sabiduría, dinero, familia, uno mismo, amigos, placer…). Todo ello nos empuja en la dirección de identificar dónde estamos y adónde queremos ir. Porque como le dice el gato de Cheshire a Alicia en el país de las maravillas, el camino a tomar depende en gran medida de adónde quieras ir. “No me importa mucho…”responde Alicia. “Entonces no importa hacia dónde vayas” replica el gato.

Nada que ver con el ladrón interpretado por Gene Hackman en El último golpe, que “sin un buen plan, no iría ni a la vuelta de la esquina”. Podemos rastrear múltiples métodos para clarificar nuestras ideas, pero mencionaré uno en especial por su creatividad en el nombre: el onirograma. Este es el modelo que sugiere Tim Ferriss, en La semana laboral de 4 horas, para poner plazos de consecución a lo que muchos considerarían sueños. Se trata de definir metas sobre las cosas que queremos tener, las que queremos ser o las que queremos hacer, añadiendo el coste de su consecución (en tiempo y dinero), y concretando los pasos (objetivos secundarios) para su consecución en periodos de 6 a 12 meses, pero comenzando desde ya.

Escribamos también las ventajas asociadas a la consecución de nuestros objetivos, en qué va a mejorar nuestra vida. Y si, además, se lo contamos a familiares y amigos nuestro compromiso será mayor, y podremos contar con el apoyo de nuestro entorno. En efecto, no se trata de esperar al fatal desenlace para listar lo que querríamos haber hecho y todavía no hemos hecho, en una cuenta atrás desesperada como la protagonista de Mi vida sin mí, de Isabel Coixet. Se trata de combatir la pereza del pensamiento, para conseguir lo que hace diferentes a unas personas de otras: la acción.

Una última sugerencia, aprovechemos también este momento para hacer una lista de las cosas que ya tenemos, somos o hacemos, y que fueron objetivos en otros tiempos. A esto le llama Anthony Robbins, “el diario de la gratitud”. Con frecuencia nos fijamos tanto en lo que queremos, que no valoramos suficientemente lo que ya tenemos, y de qué modo nos puede ayudar en los futuros retos. En palabras del escritor estadounidense Christopher Morley: “Vivir como uno desee, solo eso merece llamarse éxito”.

Cristóbal Paus Moscardó es Director de Recursos Humanos de Air Nostrum

Un comentario en “Objetivos de Año Nuevo: Cómo hacer tus sueños realidad.”