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Millennial Team | Ana Belén Reche Torregrosa | Máster y Programas Experto Universidad de Alicante

Baby Boomers, generación X, generación Y, generación Z son algunas de las clasificaciones que usamos hoy en día para hablar sobre un colectivo de personas nacidas en un periodo de tiempo determinado. ¿Quién no ha oído hablar de los Baby Boomers?, ¿Y de los millennials? Estos últimos, son hoy en día el futuro de la mayoría de las organizaciones, y a su vez, resultan un quebradero de cabeza tanto para los managers como para el resto de compañeros.

¿Qué quieren los millennials?, ¿Por qué no puedo retener el talento de esta generación en mi empresa?, ¿Por qué no consigo que se comprometan? ¿Será por la educación? Seguro que más de uno se ha hecho este tipo de preguntas si ha trabajado o ha tenido en su equipo a personas entre los 20 y los 30 años.

Si bien hay que alejarse de las generalizaciones, lo cierto es que las características de las personas nacidas en esta generación tienen aspiraciones diferentes, se relacionan con el medio de forma diferente y trabajan de forma diferente. No hay que perder de vista que han experimentado el boom tecnológico en el que estamos inmersos, lo cual cambia la forma de relacionarse con el medio por completo.

Entonces, ¿Qué pueden hacer las empresas para desarrollar y retener este talento? Si uno realiza una búsqueda por internet encontrará cientos de artículos en los que se desvelan las claves y tips más relevantes para motivar a los millennials. No basta con dar oportunidades de aprendizaje y conocimiento, o con ofrecer flexibilidad horaria y un buen ambiente de trabajo; hay que trabajar el cambio desde la raíz, hay que hacer un cambio en el modelo de liderazgo.

Según la encuesta online State of Talent Acquisition 2017, un 44% de los líderes de Recursos Humanos se preocupan en primer lugar por el desarrollo de habilidades de sus colaboradores y por la promoción laboral, el 34% se interesa sobre todo por el desarrollo de los valores de la empresa y, por último, un 32% tiene como principal foco encontrar talento y retenerlo.

Cambiar de un modelo de liderazgo tradicional a una forma de liderar adaptada a esta era digital y de cambios vertiginosos no es fácil, pero guarda sus claves en la mejora a largo plazo, en el aprendizaje colaborativo, el aprendizaje continuo y en la evaluación del desempeño integral de la organización. Es en este último punto donde se debe hacer mayor hincapié a la hora de liderar equipos compuestos por personas jóvenes, ya que los millennials necesitan recibir feedback de una forma diferente a la tradicional. Con una reunión anual en la que hacer un resumen de la evolución y el rendimiento no es suficiente, los millennials necesitan cambio y respuestas rápidas.

Los principales hitos a través de los que debe manejarse el cambio en el modelo de evaluación del desempeño son el desarrollo personal, crear vinculación con la cultura y los valores de la organización, establecer relaciones de transparencia y apertura, motivar la autonomía y la toma de decisiones, por último, es importante saber transmitir objetivos claros y definidos para poder focalizar el esfuerzo y establecer una estrategia para alcanzarlos.

Hablando en primera persona, los millennials hemos recibido una educación basada en la gratificación rápida. Esto no significa que no valoremos el esfuerzo, pero sí es cierto que la era tecnológica en la que hemos crecido nos ofrece resultados rápidos, al alcance de la mano; la mayoría de nuestras inquietudes y necesidades se resuelven a golpe de «click».

Por lo tanto, ¿cómo no vamos a necesitar que cambien los grandes paradigmas de la educación y el trabajo?  Más de la mitad de la fuerza empresarial está compuesta por millennials, somos el futuro de las organizaciones y la sociedad de hoy en día demanda cambios rápidos, impredecibles, innovadores… las organizaciones deben hacer un gran esfuerzo por romper con lo tradicional, lo estático ya no funciona, tampoco el mismo modelo retributivo, queremos algo más que una cifra en la cuenta del banco cada mes, queremos contribuir a un cambio de consciencia a todos los niveles. 

Desde el Club de las Buenas Decisiones queremos agradecer a Ana Belén Reche que haya compartido con nosotros sus pensamientos en este artículo. A Ana le gustan las personas y el estudio del comportamiento sobre todo en las organizaciones. Es licenciada en psicología, además de poseer un máster en psicología forense, y según sus propias palabras, “tuve la acertada decisión de estudiar el Master en Dirección y Gestión de Recursos Humanos en la Universidad de Alicante”, gracias a ello actualmente trabajo como Consultora Talent en Cegos Valencia”.

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