En la segunda sesión del Máster de Dirección y Gestión de Empresas (MDE) hemos tenido el placer de compartir aula, reflexiones y conocimientos con Faus Olmos que nos recalcó la importancia de “la actitud positiva” para fortalecer “la motivación y la generación de buenos equipos de trabajo”.
Esta actitud positiva se puede desarrollar, si queremos, por supuesto, dedicando únicamente diez minutos cada día a intentar hacer algo que nos acerque a nuestros objetivos, a mejorar nuestros conocimientos, a impulsar nuestro liderazgo, a mejorar las relaciones profesiones y personales, a fomentar el trabajo en equipo, a transformar un equipo en otro de alto rendimiento, etc.
Faus comparte con nosotros algunas de estas acciones de diez minutos:
Los buenos lideres “tienen unas gafas especiales” con las que son capaces de encontrar la importancia que tiene cada persona en su organización, si quieres llegar a ser uno de ellos:
“Los buenos equipos” acaban por ser “grandes equipos” cuando sus integrantes confían los unos en los otros lo suficiente para sustituir el “yo” por “el nosotros”. La integración, la confianza y la colaboración es un gran punto de partida para llegar a conseguir que nuestro equipo sea el mejor. Cuando se trabaja en equipo conseguimos entendernos, organizarnos, escucharnos, cooperar, tomar decisiones, ayudar, ilusionarse, conocerse y conseguir objetivos.
Según Faus, si queremos mejorar resultados debemos eliminar las viejas creencias limitantes, nuestra zona de miedo, salir de nuestra zona de poder y de inconsciencia y ampliar nuestra zona de confort, debemos convertirnos en activistas sabiendo que las cosas más pequeñas pueden impulsar un cambio.
Para terminar os dejo una serie de preguntas sobre las que vale la pena reflexionar:
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