Entendemos la gestión de riesgos como un proceso consistente en identificar y evaluar los riesgos de la empresa para tomar las mejores decisiones, de manera que nos permitan evitar el riesgo o minimizar su efecto negativo en la organización.
The Institute of Risk Management (IRM) define el riesgo como la combinación entre la probabilidad de un evento y sus consecuencias. Consecuencias que pueden ser positivas o negativas.
Empresas y organizaciones de cualquier ámbito operan en un entorno arriesgado, por lo que gestionar los riesgos es muy importante para garantizar que la empresa continúe realizando su actividad. Debemos pensar que nuestro negocio tiene que persistir y eso nos obliga a dar un paso más y ser proactivos. Por lo tanto, en materia de gestión de riesgos ya no podemos ser reactivos sino proactivos y además, es importante considerar qué puedo hacer para que algo no ocurra.
Como actividad, la gestión de los riesgos debe formar parte de las actividades de gestión, planificación o control de una compañía. Es conveniente que la labor del Controller en esta materia se centre en detectar aquellos riesgos que puedan dar como consecuencia un mayor impacto en los resultados de la empresa. Resulta fundamental que el Controller conozca con qué potenciales riesgos se puede enfrentar en su entorno diario y que ésto le permita poder anticiparse en su evaluación. Si entendemos la naturaleza de un riesgo y de dónde viene, si lo comparamos a diferentes niveles, profundizamos en él y tenemos claros los “por qués”, ésto nos permitirá avanzar al “para qué” y finalmente nos llevará a ser proactivo.
Gestionar los riesgos permite a la empresa seguir realizando su actividad.


La identificación de un riesgo es una función clave. Los riesgos pueden proporcionar oportunidades y también son medibles y cuantificables. Una vez identificado un riesgo, podemos valorarlo en función del impacto que puede tener en nuestro negocio y de la probabilidad de que ocurra.
Durante la fase de tratamiento de los riesgos podemos aplicar el análisis de las 4 Ts (Tolerar, Tratar, Terminar, Transferir). Éste análisis es útil para dotar de información y saber realmente a que nos enfrentamos a la hora de tomar una decisión sobre la marcha del negocio.
Si pasamos a analizar una a una estas 4 Ts, encontramos la siguiente información:
Si queremos evitar la posibilidad de que un evento o incidencia futura pueda causar daños o pérdidas en nuestra empresa nos puede ser de mucha ayuda utilizar un modelo de gestión de los riesgos propio o adaptado para nuestra empresa, así como tener claras las claves de la gestión de riesgos. Es decir, comparar a diferentes niveles, profundizar en ellos, entender su naturaleza, ser proactivo y actuar de manera sistemática.
A través de la sesión de Gestión de Riesgos del Programa Superior en Control de Gestión, de la Fundación Empresa Universidad de Alicante, aprendemos estas claves y cómo llevar una gestión integral de los riesgos en toda la empresa con David Ollé, Controller Manager de Gestión en Wolters Kluwer.
Si te interesa ampliar tus conocimientos en este campo, contacta con nosotros. Te informaremos de todos los Programas que facilitarán tu crecimiento profesional. Aprenderás a tomar decisiones que marcarán tu futuro y el de tu entorno, y formarás parte de el Club de las Buenas Decisiones.
Buenos días, disculpe, en el caso de las oportunidades como seria la clasificación de tratamiento? en caso de los Riesgos ustedes acotan como:
1)Tolerar.
2) Tratar.
3) Terminar.
4) Transferir.