La gestión de los flujos de caja nos permite anticiparnos a posibles escenarios de escasez de liquidez o para valorar proyectos de inversión. En un mundo tan competitivo como el actual se convierte en una variable determinante para la supervivencia de la empresa.
En el Programa Superior en Control de Gestión de la Fundación Empresa Universidad de Alicante, aprendemos durante la sesión con Carlos Clemente, a calcular y segmentar los Flujos de caja o Cash Flow, así como las distintas técnicas que podemos aplicar en la valoración de activos a la hora de llevar a cabo una estrategia de inversión. Técnicas que nos ayudan a saber cuales van a ser los flujos de caja que nos puede generar un activo, por ejemplo el dinero que puede generar una fábrica.
Se trata pues de determinar qué dinero me va a generar una activo y traerlo al momento presente en el que vamos a tomar la decisión. Y lo más importante es que va servir para tomar una decisión rápida para invertir en un mercado o negocio. Todas las decisiones llevan un coste (de material, de recursos, de personas) y hay que valorar el beneficio.
Cuando hablamos de estrategias de inversión tenemos dos opciones:
Es importante entender los estados financieros y saber en qué sector nos encontramos, en qué juego estamos y en qué momento.
Los cash flows representan los beneficios generados a partir de un presupuesto de inversión aceptado y hay unas variables relevantes como la inversión inicial, los beneficios generados por la nueva inversión y el tiempo.
Podemos utilizar tres técnicas de valoración:
Existen dos fuentes principales de generación de caja como son la inversión neta, es decir, la liquidez que generaría el negocio de la empresa o proyecto que estemos analizando, y el capital empleado, es decir, la liquidez que generaría la estructura financiera que hayamos adoptado en nuestra organización.
En el análisis de los flujos de caja podemos identificar los siguientes flujos:
En función del análisis que se vaya a realizar habrá que determinar los flujos de caja a utilizar y el factor de descuento más adecuado. Por ejemplo para el flujo de caja libre o flujo de caja del capital podemos utilizar el WACC, y para el flujo de caja para el accionista utilizaremos el Ke.
El WACC es el coste ponderado medio del capital y el Ke es el coste de fondos propios.
Citabamos al principio del artículo que en un mundo tan competitivo como el actual la gestión de los flujos de caja se convierte en una variable determinante para la supervivencia de la empresa.
Desde el área de control de gestión es importante saber a quién va dirigido un proyecto de inversión, así como el análisis y la finalidad del mismo, para determinar con mayor precisión qué flujos de caja se pueden utilizar, qué partidas del balance de situación y qué tipo de descuento a aplicar en los flujos de caja.
Carlos Clemente es Senior Manager en Auditoría en la oficina de PwC en Valencia. La compañía PwC es partner del programa y está constituida como unas de las firmas de servicios profesionales mas importantes a nivel global. En el Programa Superior en Control de Gestión se encarga de profundizar sobre la figura del “Controller Financiero”, analizando sus principales funciones, requisitos y limitaciones dentro de su labor en la empresa.
Buenas tardes en Ecuador: Las inversiones internas son las que más se utilizan en las empresas, por ejemplo la adqusición de una máquina, el problema está en que en nuestras latitudes al adquirir una máquina de última generación, esta rebasa la producción necesaria para cubrir el mercado, por consiguiente el resultado financiero para el accionista es muy costoso, aquí radica el problema de invertir en nuestros paises. Saludos, Jaime
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