En las primeras sesiones del Máster en Dirección y Gestión de empresas de la Universidad de Alicante comenzamos hablando de temas tan relevantes como la importancia de la estrategia y, además, como en la sesión con Paco Belda, de la ejecución de la misma, puesto que de poco sirve tener una buena estrategia si no la ponemos en marcha y ejecutamos convenientemente.
Si algo no se hace, ese algo se hará por sí solo algún día, y de una manera que no agradará a nadie.
Thomas Carlyle.
Cuando nos enfrentamos a la estrategia es tan importante saber qué vamos a hacer como qué no vamos a hacer. Una buena estrategia ha de abordar y contestar a 3 preguntas:
Si no están bien definidos estos aspectos, sobre todo el QUÉ (POR QUÉ), se puede acabar cuestionando el CÓMO y de ahí, a la duda personal y a cuestionar personas hay un paso.
El éxito, por tanto, está en convertir los planes estratégicos en verdaderos resultados, en la ejecución y principalmente esta va a depender, en gran medida, de dos factores:
El problema comienza, muy habitualmente, cuando hablamos de estrategia por un lado y de ejecución por otro. Esto contribuye a cimentar ese “muro” entre ambos procesos cuando, en realidad, la estrategia sin ejecución no sirve, y la ejecución sin estrategia carece de dirección.
La ejecución ES la estrategia.
Si queremos que la estrategia se ejecute debemos pensar en esta ejecución desde el primer momento en que la estamos diseñando, preguntándonos si la organización está preparada para ello y dejando claros los vínculos de la estrategia con las personas y la operativa. Una forma de asegurar que la organización puede ejecutar la estrategia es precisamente involucrar en la definición a los responsables de la ejecución, aquí es cuando se consiguen los mejores resultados.
En la sesión con Paco hablamos, además, sobre otros conceptos fundamentales como son misión, visión, valores, cultura empresarial, competencias y continuamos reflexionando sobre el éxito de la ejecución estratégica y los factores que intervienen en el mismo.
Los 3 elementos básicos de la ejecución:
En primer lugar, tiene mucho que ver con el liderazgo que requiere de Compromiso, empatía, conocimiento de las personas que forman el equipo y, en mayúsculas, CONFIANZA y COMUNICACIÓN.
Gestión es hacer las cosas bien, Liderazgo hacer lo correcto.
Es fundamental, además, la creación de una cultura de ejecución en la organización.
Esta tarea recae en el líder, que tiene que dar de forma consistente una serie de pasos orientados a empujar a la organización hacia la acción. En concreto, el líder debe compartir con el equipo, qué resultados espera, discutir con ellos cómo conseguir esos resultados, premiar a las personas que obtengan los resultados y decidir qué hacer con aquellos que no los obtengan. La ejecución es la tarea número uno de cualquier líder.
Y, sin duda, también debemos tener a las personas adecuadas en los lugares adecuados.
Las estructuras son facilitadoras o aniquiladores del potencial de las personas.
Por su parte, los 3 procesos básicos de la ejecución son:
Teniendo en cuenta todas estas variables y analizando todos estos puntos de la ejecución desde el inicio del diseño de la estrategia será cuando consigamos convertir los planes estratégicos en verdaderos resultados, como aprendimos en la sesión con Paco Belda.
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