Aunque todos creemos saber qué es una competencia y disponemos de información e ideas sobre este apartado tan importante para los resultados de nuestras organizaciones, existe amplia confusión sobre qué es y qué no es una competencia. Muchas de las ideas que tenemos están equivocadas ya que, normalmente, incluyen dentro de la descripción de competencia factores cognitivos, socioemocionales u otras variables de encaje que pueden ser importantes para el ajuste al puesto, pero que no son específicamente competencia.
Gracias a la clase de José Manuel de Haro en el marco del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos pudimos definir qué es una competencia, características de la misma y cómo podemos medirlas y evaluarlas para que nos ayuden a mejorar los resultados de nuestros equipos y organizaciones.
Para evitar confusiones debemos aclarar el término indicando qué son y qué no son competencias, tal y como detallamos a continuación:
No son competencias
Factores cognitivos (puedo). Estos factores se refieren a conocimientos teóricos (formación), aplicados (experiencia) o aptitudes mentales y se pueden medir, por ejemplo, a través de test psicotécnicos.
Factores socioemocionales (quiero). Se corresponden con factores más personales como predisposición, actitud, compromiso o motivación.
Factores de encaje como disponibilidad horaria, vehículo, posibilidades de desplazamiento, etc.
Estos factores, aunque no son competencias, pueden influir en las mismas a la hora de obtener resultados reales en las empresas.
Sí son competencias
Las competencias, por tanto, las podemos definir como un conjunto de comportamientos de que dispongo y que son los que garantizan los resultados y el éxito en mi puesto. Los comportamientos que forman la competencia son observables y están condicionados por factores puedo, quiero y de encaje, aunque no coinciden de forma total con éstos.









Todavía no hay ningun comentario. ¡Puedes ser el primero en dejarnos un comentario!