El valor de aplicar la digitalización al trabajo diario: la opinión de Diana Bethencourt sobre el AGD - Formación para Empresarios, Managers y Directivos
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El valor de aplicar la digitalización al trabajo diario: la opinión de Diana Bethencourt sobre el AGD

La utilidad real de una formación suele apreciarse cuando quien la cursa puede explicar con claridad qué le ha aportado y cómo la incorpora a su trabajo. Ese es el caso de Diana Bethencourt, alumna del Programa Superior Agente del Cambio para la Digitalización de la Empresa (AGD) de la Universidad de Alicante, que describe su paso por esta formación como una experiencia de descubrimiento, aplicación práctica y apertura de nuevas posibilidades profesionales, especialmente en un ámbito que hasta entonces no formaba parte central de su trayectoria.


Un perfil profesional que se acerca a la digitalización desde otra especialidad


Diana se presenta como tecnóloga en alimentos con un Máster en Gestión Agroalimentaria. En la actualidad trabaja como asesora digital en una empresa vinculada a un software de alimentación, una posición que le permite conectar su experiencia previa con un entorno profesional donde la tecnología ya tiene un papel relevante.

Su testimonio resulta especialmente útil porque no parte de una especialización previa en digitalización. Ella misma explica que este era un ámbito “totalmente desconocido” para su perfil, aunque ya convivía profesionalmente con un software. Esa combinación entre experiencia sectorial y necesidad de adquirir nuevos criterios sitúa bien el tipo de valor que puede tener el programa para quienes buscan ampliar su campo profesional sin partir necesariamente de una trayectoria tecnológica.


Un programa que le ha permitido entrar en un área nueva


Uno de los objetivos que Diana identifica de forma más clara es haber podido comenzar en el área de la digitalización como tal. No lo plantea como un complemento accesorio, sino como una vía de acceso real a un terreno que hasta entonces no dominaba. En ese sentido, el Programa Superior Agente del Cambio para la Digitalización de la Empresa (AGD) aparece en su experiencia como un punto de entrada ordenado y útil para adquirir referencias, lenguaje y enfoques aplicables.

Ese aprendizaje, además, no se ha quedado en el aula. Diana explica que ha trasladado ideas y observaciones a su entorno laboral y que incluso ha compartido feedback con sus superiores, quienes se ha sorprendido por la procedencia de esas aportaciones. La frase que ella misma resume con naturalidad —“de la Universidad”— ayuda a expresar una idea importante para el futuro alumnado: la formación gana valor cuando se traduce en criterio profesional reconocible en el día a día.


Aplicación inmediata de los contenidos en el trabajo


Cuando valora el contenido del programa, Diana subraya que prácticamente todo ha sido nuevo para ella. Lejos de convertir esa novedad en una dificultad, la presenta como una oportunidad de aprendizaje que ha podido poner en práctica en su puesto de trabajo. Esa relación entre contenido nuevo y aplicación inmediata es uno de los elementos más sólidos de su testimonio.

A partir de sus palabras, pueden sintetizarse tres aportaciones especialmente claras de la formación en su caso:

  • Acceso a conocimientos que no formaban parte de su especialidad previa.
  • Posibilidad de aplicar lo aprendido en un contexto profesional real.
  • Refuerzo de su capacidad para observar y aportar mejoras en su entorno laboral.

Más que una valoración genérica del programa, su experiencia apunta a una cuestión concreta: aprender contenidos de digitalización le ha permitido incorporar nuevas perspectivas a su trabajo y convertir la formación en una herramienta útil para pensar mejor su práctica profesional.


Profesorado, ritmo de aprendizaje y motivación sostenida


Otro aspecto que destaca con claridad es el impacto del profesorado. Diana afirma que cada uno de los profesores le ha dejado huella y que incluso le han “faltado horas”, una formulación que transmite intensidad de aprendizaje y deseo de continuidad. No se trata solo de haber asistido a clases, sino de haber encontrado contenidos y enfoques que le han despertado interés real sesión tras sesión.

También resulta significativa la manera en que describe la rutina del curso. Cuenta que esperaba con ganas el momento de acudir los viernes a la Universidad de Alicante y que se preguntaba qué se iba a llevar ese día. Esa expectativa continuada refuerza la idea de una experiencia formativa vivida con implicación, curiosidad y disposición a incorporar nuevos conocimientos.


Diversidad de perfiles y aprendizaje compartido


Diana concede igualmente importancia al grupo. Destaca el compañerismo y valora de forma positiva el haber compartido el programa con perfiles distintos al suyo. Señala que ella era la única experta en su área, mientras que otros compañeros procedían de ADE o marketing, algo que contribuyó a enriquecer el entorno de aprendizaje.

La convivencia con profesionales de trayectorias diferentes aporta contraste, intercambio de criterios y una visión más amplia sobre cómo la digitalización se relaciona con funciones y sectores diversos. En su caso, esa pluralidad forma parte de la valoración positiva de la experiencia.


Empleabilidad, marca personal y actitud de aprendizaje continuo


Cuando se dirige a quienes estén pensando en cursar esta formación, Diana insiste en una idea: hay que aprovecharla al máximo. Según explica, el programa “te abre la mente” y ayuda a trasladar al plano profesional aquello que se trabaja en clase. Su mensaje no gira en torno a promesas automáticas, sino a la capacidad de mantenerse activo, aprender y aplicar.

Dentro de ese recorrido, menciona de forma expresa las clases de LinkedIn, que para ella han sido especiales. Las relaciona con la búsqueda activa de empleo, con la construcción de marca personal y con la motivación para mostrarse tal y como uno es en el entorno profesional. Es una aportación concreta que añade una dimensión práctica al programa: no solo trabajar contenidos, sino también revisar cómo se proyecta el propio perfil.

La idea final con la que se queda resume bien su percepción del curso: estar en una formación constante. Por eso afirma que esta experiencia aporta “nutrición en este momento para el futuro”, una expresión que sintetiza la utilidad que atribuye al programa como impulso para seguir creciendo profesionalmente desde la actividad y el aprendizaje continuo.

En definitiva, el testimonio de Diana Bethencourt sitúa el valor del Programa Superior Agente del Cambio para la Digitalización de la Empresa (AGD) en un terreno muy concreto: ofrecer una entrada práctica a la digitalización, facilitar la aplicación inmediata de lo aprendido, enriquecer el aprendizaje con perfiles diversos y reforzar una actitud profesional basada en la formación continua, el criterio propio y la capacidad de trasladar nuevas ideas al trabajo diario.


Este artículo es un resumen de la entrevista realizada a Diana Bethencourt, alumna del Programa Superior Agente del Cambio para la Digitalización de la Empresa (AGD) de la Universidad de Alicante, en el marco de la actividad formativa de UNNIUN y El Club de las Buenas Decisiones.

En UNNIUN trabajamos para ofrecer programas formativos orientados a la toma de decisiones en entornos complejos, conectando conocimiento académico y práctica profesional. Si quieres conocer más sobre nuestra oferta formativa o nuestras próximas actividades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.

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