Roberto Rodríguez, en su clase del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos nos planteó centrar nuestro trabajo en las personas. Muchas veces nos dejamos envolver por números, estadísticas, cálculos y ratios que, aún siendo importantes, esconden detrás historias y nombres, personas que son quienes conforman las empresas y hacen que estas funcionen.
El mundo (y las empresas) cuentan con normas económicas pero también sociales. Cuando ambos mundos chocan gana el económico pero donde aportamos lo mejor de nosotros es en el social. Unir ambos y hacer que las personas pongan su mejor parte también en las empresas puede estar en nuestra mano si sabemos motivarlas y tratarlas, sin olvidar que cada cual tiene sus características, sus formas de hacer y su historia personal.
Hay muchas herramientas que pueden ayudarnos a detectar las características de cada miembro de nuestro equipo para poder motivarlo de la mejor forma. Una de las herramientas que pusimos en práctica en la clase fue una muy sencilla y a la vez potentísima.
Se trata de la herramienta DISC que mide cuatro estilos de personalidad que cada uno de nosotros tenemos, en mayor o menor medida, y sus combinaciones. Gracias a la sencilla aplicación de esta herramienta podemos tener más datos para conocer a nuestros equipos.








Indudable, a la suerte hay que ayudarle, para conseguir personal comprometido con la empresa, hay que trabajar mucho en la parte humana y me refiero a sus historias a su vida personal, familiar.
Saludos,
Jaime