El protocolo familiar es un contenido complejo en la empresa por lo que es imprescindible, en este tema, realizarlo con el asesoramiento de profesionales. No debe tratarse nunca de un documento estandarizado ya que esto reduciría la utilidad del mismo, relegando su contenido a un cajón y sin ningún tipo de aplicación, sino que debe construirse un “traje a medida” de las necesidades y características de cada organización.
La empresa familiar tiene de peculiar que la propiedad y gestión están en manos de un grupo familiar. Se entrelazan dos sistemas, la familia y la empresa. Nuestro entorno está lleno de ejemplos de empresas familiares con alto grado de profesionalización y crecimiento.
Sin embargo, la legislación hace poco para garantizar la permanencia de la empresa familiar. Existen pocas herramientas jurídicas para garantizar la permanencia de empresa familiar, siendo estas medidas aisladas.
A la hora de definir la empresa familiar no encontramos un concepto jurídico. Algunas definiciones incluyen a la familia como titular del capital social y otras incluyen la influencia de la familia en la gestión de la empresa.
Caracteres que definirían la empresa familiar serían:
La vocación de continuidad es un rasgo característico de la empresa familiar, así como de cualquier otro tipo de empresa.
Durante la clase de Marta Máñez de Cuatrecasas en el Máster de Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante, definimos estos aspectos así como reflexionamos sobre la complejidad de conjugar los intereses cuando intervienen los tres sistemas: familia, empresa y propiedad.
A fin de organizar y simplificar estos procesos aparece el documento del protocolo familiar que es un documento que firman los propietarios o futuros propietarios de una sociedad donde se dejan por escrito acuerdos para regular determinados aspectos económicos y de funcionamiento interno de la empresa.
Un protocolo es, por tanto, un contrato que firman los socios al margen de la junta de socios y el consejo de administración. Sólo vincula a las partes que lo firman y cualquier modificación se debe hacer con el consenso de los firmantes. Es un contrato vinculante únicamente entre las partes que lo firman, aunque se debería de informar al órgano de administración de la existencia de este protocolo entre los socios.
Es un contrato atípico que da seguridad jurídica. Siempre, como ya adelantábamos la principio, deberá construirse a medida de las necesidades de la empresa y, además, ha de ser un documento vivo y flexible, que podrá ser modificado con cierta agilidad, solo así será realmente útil.
En el protocolo familiar se reflejan los valores de la empresa y hemos de regular como se transmitirá esto a las nuevas generaciones.
Una vez definido el protocolo familiar, su necesidad en la empresa y sus características básicas, enumeramos 10 consideraciones que nos ayudarán a que éste sea un buen y útil protocolo:
El protocolo familiar no asegura el éxito pero, contribuye a crear la estructura necesaria para conseguirlo, favoreciendo el diálogo evitando la desmembración de la empresa familiar. Aún así, como pudimos ver con Marta Máñez en la sesión, sólo un 8,7% de las empresas familiares cuenta con un protocolo familiar, por lo que nos queda mucho camino que recorrer en este sentido.
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