El protocolo familiar es un contenido complejo en la empresa por lo que es imprescindible, en este tema, realizarlo con el asesoramiento de profesionales. No debe tratarse nunca de un documento estandarizado ya que esto reduciría la utilidad del mismo, relegando su contenido a un cajón y sin ningún tipo de aplicación, sino que debe construirse un “traje a medida” de las necesidades y características de cada organización.
La empresa familiar tiene de peculiar que la propiedad y gestión están en manos de un grupo familiar. Se entrelazan dos sistemas, la familia y la empresa. Nuestro entorno está lleno de ejemplos de empresas familiares con alto grado de profesionalización y crecimiento.
Sin embargo, la legislación hace poco para garantizar la permanencia de la empresa familiar. Existen pocas herramientas jurídicas para garantizar la permanencia de empresa familiar, siendo estas medidas aisladas.
A la hora de definir la empresa familiar no encontramos un concepto jurídico. Algunas definiciones incluyen a la familia como titular del capital social y otras incluyen la influencia de la familia en la gestión de la empresa.
Caracteres que definirían la empresa familiar serían:
- Es una empresa que realiza actividad económica relacionada con bienes o servicios
- Una persona o personas parientes entre sí controlan el capital social
- La familia está involucrada en la gestión
La vocación de continuidad es un rasgo característico de la empresa familiar, así como de cualquier otro tipo de empresa.
Durante la clase de Marta Máñez de Cuatrecasas en el Máster de Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante, definimos estos aspectos así como reflexionamos sobre la complejidad de conjugar los intereses cuando intervienen los tres sistemas: familia, empresa y propiedad.






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