Las empresas que no tienen estrategia, que no planifican, podrán sobrevivir pero nunca destacar.
Muchas veces hemos oído hablar de que si no sabemos a dónde nos dirigimos, cualquier camino es el adecuado. Sólo teniendo una estrategia que nos guíe tomaremos decisiones realmente relevantes y que arrojen los resultados que deseamos.
El proceso estratégico en la empresa funcionará si tenemos en cuenta, principalmente, los siguientes cuatro elementos fundamentales:
Los objetivos que nos marquemos dentro de la estrategia son uno de los apartados más críticos que definiremos en la misma. De cómo los formulemos podrá depender el mayor o menor éxito conseguido.
De poco nos servirán objetivos vagos, pobremente definidos y no realmente relevantes para mi empresa. Los objetivos serán claros, realistas, coherentes, alcanzables, marcados en el tiempo y deberán ser conocidos por todos los implicados en los procesos.
Este apartado lo podemos valorar y analizar a través de parte del análisis DAFO o FODA, concretamente en la parte externa a la empresa, amenazas y oportunidades que nos podemos encontrar y que son parte del entorno que rodea a mi organización.
Tanto en macroentorno a nivel país, zona, otros países en referencia, por ejemplo a economía, tecnología, gobierno, entorno natural, estructura demográfica o social, etc.
También será necesario valorar el sector industrial teniendo en cuenta datos de proveedores, competidores y clientes.
Existen herramientas que nos podrán ser útiles para el análisis del entorno específico o sectorial como, por ejemplo, el modelo de Porter.
La segunda parte del análisis DAFO o FODA pasa por analizar no sólo nuestro entorno, sino hacerlo de forma interna.
En este caso el objetivo del análisis son las fortalezas y debilidades con las que contamos que podrán predecir el éxito o las dificultades a las que nos enfrentaremos en el proceso.
Hasta este momento nos hemos centrado en contenidos estratégicos y más teóricos que de poco servirán si no van acompañados de una buena implantación de los mismos, un seguimiento, medición y adecuación de la estrategia a los resultados que vamos obteniendo.
Sin implantación nos quedamos en el plano teórico que no nos ayudará a cumplir los objetivos. Debemos, pues, pasar a la acción de forma eficaz.
Analizamos estos contenidos y otros relacionados con la estrategia empresarial en el marco del Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante de la mano de Bartolomé Marco que nos ayudó a conocer la importancia de la estrategia en la empresa, así como del análisis del entorno y diferentes técnicas, modelos y métodos que nos ayudarán a conocer los detalles más importantes para la formulación de una estrategia que nos aporte resultados.
Todavía, a día de hoy, hay muchas organizaciones que no dedican los suficientes recursos a su estrategia lo que influye, sin lugar a dudas, en su evolución y crecimiento.
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