Durante la segunda sesión de Ignacio Marqués del Pecho, Director del servicio de restructuración y transacciones de PwC, en el Máster de Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante #MDE se trataron temas tan interesantes como la estructura de endeudamiento y las fuentes de financiación de la empresa. Para él es muy importante que sepamos entender ¿qué es la deuda y cómo funciona?, ya que los actuales conceptos de deuda están cambiando y asemejándose cada vez más a los mercados anglosajones donde
Los empresarios deben tomar la decisión sobre si financiarse o no, aun cuando no sea estrictamente necesario. La empresa que no se financia tiene mayor seguridad económica sin embargo, aquella que se endeuda se ahorra una parte de la misa: la deducible de los impuestos.
Antes de enumerarlas, es necesario saber que las fuentes de financiación son las vías que tiene la empresa a su disposición para captar fondos.
Las fuentes de financiación pueden clasificarse según el plazo de devolución, el origen de la financiación y la titularidad de los fondos obtenidos.
Según el plazo de devolución:
Según la procedencia de los fondos:
Según la titularidad de los fondos obtenidos:
Según la ciencia económica moderna y en concreto Modigliani y Miller (1958), el coste de los recursos propios es mayor que el coste de capital porque la deuda reduce dicho coste a través de la deducibilidad de los impuestos.
Es, en este momento, cuando el empresario debe tomar una gran decisión “deuda sí o deuda no”. Él sabe que, con menos deuda tiene menos riesgo y menos flexibilidad, sin embargo, con más deuda el valor de la empresa será menor pero al tener mayor riesgo puede ofrecer una rentabilidad más alta a sus accionistas.
No existe una fórmula perfecta que nos diga cuál es el nivel de endeudamiento óptimo. Esto depende del sector, del tipo de empresa, de su riesgo operativo y financiero, y de la aversión al riesgo de cada empresario.
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