Definir qué es una empresa familiar no es una tarea fácil, ya que existen cuarenta y cuatro definiciones distintas en libros, artículos y demás que tratan sobre este tema. El Grupo Europeo de Empresas Familiares (GEEF) y el Board del FBN unificaron la definición de empresa familiar, que fue comunicada a la Comisión Europea:
Una compañía, tenga el tamaño que tenga, es empresa familiar si:
Esto resumido en palabras de Juan José Castón Calatayud, Director de la Asociación de la Empresa Familiar de Alicante (AEFA), significa que:
La empresa familiar se consolida, año tras año, como un activo de gran importancia para la economía española. Se estima que 1,1 millones de empresas son familiares en España, lo que supone el 89% sobre el total de las empresas, lo que convierte a este tipo de compañías en el mayor generador de empleo en España (actualmente, crean el 67% del empleo privado).
Además, su relevancia traspasa fronteras siendo las empresas familiares las organizaciones con más volumen de facturación y creación de empleo a nivel global. Se estima en la Unión Europea, hay 17 millones de empresas que son familiares y que generan 100 millones de empleos.
El principal activo de las empresas familiares, según Luis Navarro Buciega, lo constituyen sus perspectivas a largo plazo estableciendo vínculos duraderos con los grupos de interés o stakeholders (trabajadores, clientes y proveedores), sus valores como pueden ser la transparencia, eficiencia, integridad, confianza, respeto, espíritu emprendedor, etc. y su cultura organizativa única apostando, por ejemplo, por la diversificación y profesionalización pero manteniendo el espíritu de continuidad y superación de la empresa familiar.
Los retos a que se enfrentan las empresas familiares se pueden clasificar en genéricos y específicos. Los primeros son los mismos que para todas las empresas e incluyen todos los factores que afectan a la economía de un país, como la demanda interna, la demografía y la situación socio-económica. Sin embargo, los retos específicos que se le plantean a las empresas familiares son decisivos para desarrollo y crecimiento. Vamos a tratar de analizar a continuación algunos de ellos:
Para resumir todo esto me gustaría remitirme a las palabras de Malena Vinal: «toda empresa familiar tiene que tener una actitud predispuesta al cambio y a la mejora continua. Así como trabajar como los grandes con la ventaja de ser pequeños«.
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