Existen muchos conceptos que podemos usar para referirnos a las percepciones económicas de los trabajadores, como por ejemplo retribución, aunque nos inclinamos por el de salario. Es importante ser constantes a la hora de utilizar conceptos para evitar problemas o confusiones tanto legales como de otro ámbito en la organización.
El salario, tal y como está definido en el artículo 26 del estatuto de los trabajadores se refiere a:
“Se considerará salario la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena”
Otros conceptos que sí se incluyen en salario a términos legales y que debemos conocer son:
Salario en especie.
Es salario si se percibe como prestación. No puede superar el 30% del total del salario.
Salario Sustantivo.
El que computa a efectos de despido e indemnización (días de salario por año de servicio).
Salario a efectos de seguridad social.
Es el que se calcula por la base de cotización.
Salario a efectos fiscales.
Incorpora conceptos que sí tributan pero no cotizan o al revés. Base imponible para IRPF.
Actualmente cotiza TODO independientemente de que muchos conceptos no tributan.
SALARIO EFECTIVO:
Salario base
Complementos salariales
Gratificaciones extraordinarias
Plus convenio
Mejora voluntaria
Pacto de salario global
Consulta la guía de estructura de salario para más información.
Y, además, para evitar confusiones, es importante que sepamos lo que, legalmente, NO es salario:
El salario es una herramienta fundamental para la empresa, no es la única pero sí una de las más importantes, ya que va a influir directamente en los resultados y la productividad de la empresa. Sobre este tema y los aspectos legales que influyen en la remuneración y el salario debatimos durante el Workshop realizado con Victoria Villanueva de Cuatrecasas Gonçalves Pereira en el marco del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos.
Las características de nuestro salario nos afectan, pero también la percepción que tenemos del mismo. Este aspecto puede hacer que estemos motivados o desmotivados en el puesto que ocupamos o que decidamos trabajar o dejar de trabajar en una determinada empresa. Es una herramienta que debemos utilizar bien, conociendo todos los aspectos legales que la regulan y cómo utilizarla de la forma más adecuada e interesante para nuestra empresa.
No es solo el salario el que motiva sino cómo está distribuido y como es percibido por el empleado. Aunque pensemos lo contrario, es más importante el cómo que el cuánto.
Se debe entender que se trabaja con personas y todos merecen un trato humano, donde el clima laboral (para usar términos modernos) debe ser el cómo. Lamentablemente en países donde los puestos de trabajo son escasos, el cuanto toma importancia. Saludos, Jaime
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