El principal reto será añadir valor. Este reto ya ha dado comienzo. Aportar algo diferente, que sea más, que añada valor pero no únicamente a la empresa. El empleado cada vez es más importante y el cliente, pieza fundamental, se torna el centro de todo. Por primera vez se encuadra a los accionistas o la sociedad como clientes a los cuales satisfacer.
El cliente es el centro. Tanto el interno (empleados) como el externo. La empresa ya no está en el centro sino que es quien da servicio al cliente, razón de ser de nuestra empresa.
Proactividad vs reactividad. Los tiempos de la seguridad en un trabajo para toda la vida pasaron. Tanto como empleados como empresa, necesitamos ser proactivos, buscar oportunidades y adelantarnos a ellas.
El poder del conocimiento. El poder lo tendrá quien tenga el conocimiento. Adelantarse a las necesidades y habilidades necesarias nos permitirá obtener los mejores resultados.
Empresa multigeneracional. Integrar a trabajadores de 3 generaciones distintas con formas totalmente distintas de pensar y ver la vida y el trabajo, es un tema que preocupa y será un gran reto en el futuro.
Nuevas formas de trabajo. Otro reto que nos encontraremos será combinar las complejas mezclas de formas de trabajo en muy variadas formas: online, externalización, freelance, etc.
todo se dirige a la nueva forma 4.0 de como van hacer las personas siendo mas productivas con un link y smartphone en la mano desde su casa o en cualquier lugar del mundo