La experiencia de Ana Martínez muestra cómo una formación en Recursos Humanos puede complementar una trayectoria técnica y aportar una comprensión más amplia de la empresa. Ingeniera en Telecomunicaciones por la Universidad de Alicante y profesional de FacePhi, decidió cursar el Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos (MRH) para afrontar con más herramientas el crecimiento de los equipos y conectar personas, procesos y negocio.
Ana cuenta con el grado y el máster en Telecomunicación por la Universidad de Alicante. Al finalizar sus estudios comenzó a trabajar como investigadora en FacePhi, empresa tecnológica de Alicante, iniciando una trayectoria vinculada inicialmente al ámbito técnico.
Su incorporación coincidió con una etapa de crecimiento de la compañía. Según explica, cuando entró trabajaban en ella entre 30 y 40 personas y, en el momento de la entrevista, la organización se acercaba a las 300. Esa evolución también le permitió asumir progresivamente funciones de gestión y coordinación dentro del departamento de I+D.
El equipo, que al inicio estaba formado por cinco personas, pasó a contar con alrededor de 40. Ante ese escenario, Ana identificó la necesidad de ampliar su formación para comprender mejor cómo gestionar el crecimiento y acompañar al talento desde una perspectiva menos técnica y más vinculada a las personas.
La decisión de cursar el MRH respondió a una necesidad profesional concreta: incorporar conocimientos para abordar la evolución de los equipos, entender mejor las dinámicas organizativas y asumir responsabilidades de gestión con una visión más completa.
Su perfil de ingeniería no quedó al margen de este cambio, sino que se convirtió en el punto de partida. Tras iniciar el programa, explica que recibió la oportunidad de incorporarse al departamento de People and Culture y, al mismo tiempo, participar en un área transversal de transformación técnica centrada en procesos, agilidad y estandarización de la forma de trabajo.
Esta combinación define su situación profesional: una parte de su actividad está vinculada a People y Recursos Humanos, mientras que otra se mantiene conectada con los procesos y la realidad técnica. Aunque puedan parecer ámbitos distintos, Ana subraya que «van muy de la mano».
Entre las principales aportaciones del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos, Ana destaca el cambio en su forma de entender la organización. Su experiencia anterior estaba situada, como ella misma señala, en «el primer eslabón desde donde se crean las ideas», pero más alejada de la dimensión empresarial, del cliente y del funcionamiento global de la compañía.
«El Máster me ha abierto mucho los ojos», afirma. El programa le ha permitido comprender mejor la importancia estratégica de Recursos Humanos, la organización interna y el fundamento de muchas decisiones empresariales. Ese conocimiento no implica estar de acuerdo con todas ellas, pero sí disponer de más contexto para analizarlas y entender por qué determinados procesos funcionan de una manera concreta.
Para Ana, esta nueva perspectiva supone pasar de observar únicamente la realidad de un equipo técnico a comprender cómo se relacionan las personas, la estructura, la estrategia y el negocio.
Ana identifica como uno de sus principales valores profesionales la capacidad de «entender los dos idiomas». Por una parte, conoce las necesidades y la forma de trabajo de los equipos técnicos. Por otra, comprende la importancia de cuidar a las personas, escucharlas e integrar sus necesidades en la organización.
Esta conexión se aplica, por ejemplo, a iniciativas de clima impulsadas desde People. Los problemas o necesidades detectados pueden convertirse en acciones que afectan directamente al trabajo cotidiano y que deben gestionarse junto a los responsables, teniendo en cuenta la metodología, la organización y la realidad técnica.
En su caso, la formación no ha supuesto abandonar su perfil de origen, sino añadir una perspectiva que le permite interpretar mejor las necesidades de la empresa y de quienes forman parte de ella.
Entre las sesiones que más recuerda, Ana menciona la impartida por Roberto Rodríguez sobre People Analytics. Su interés por los datos conecta con su formación como ingeniera, pero también con una idea que considera especialmente relevante: medir no solo para obtener una fotografía, sino para decidir, anticipar acciones y mostrar el impacto de las iniciativas de Recursos Humanos en el negocio.
También destaca la sesión de Jeroen Van Zoggel sobre gestión del cambio y cultura. Ambos contenidos resumen dos dimensiones significativas en su experiencia: utilizar información para orientar decisiones y comprender cómo los cambios organizativos afectan a las personas y a la forma de trabajar.
En definitiva, el testimonio de Ana Martínez refleja cómo el Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos puede complementar un perfil técnico con conocimientos de gestión, estrategia, análisis y cultura organizativa. En su trayectoria, esta formación le ha ayudado a entender mejor las decisiones empresariales, conectar la realidad de los equipos con las iniciativas de People e integrar tecnología, procesos y personas.
Este artículo es un resumen de la entrevista realizada a Ana Martínez, alumna del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos (MRH) de la Universidad de Alicante, desarrollado por UNNIUN y El Club de las Buenas Decisiones.
En UNNIUN trabajamos para ofrecer programas formativos orientados a la toma de decisiones en entornos complejos, conectando conocimiento académico y práctica profesional. Si quieres conocer más sobre nuestra oferta formativa o nuestras próximas actividades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.
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