Trabajar en equipo es enriquecedor y complejo. La complejidad aumenta si tienes responsabilidades y si gestionas dichos equipos. Todas las personas que trabajan contigo llevan un cartel colgado al cuello que dice “Hazme sentir una persona importante«. Si lo consigues habrás logrado buenos colaboradores y amigos. Todas y cada una de las personas que nos cruzamos en nuestro camino son importantes y una oportunidad de aprender y sacar algo de nosotros.
Los equipos están formados por personas que, trabajando juntas, son capaces de obtener mejores o peores resultados. Tras análisis y estudios se ha elaborado una lista de características que suelen ser comunes a los equipos de alto rendimiento y que, además, indicamos a continuación de forma ordenada, de mayor a menor importancia:
Un equipo de alto rendimiento se mide principalmente por su capacidad de alcanzar los objetivos marcados por la organización. Sin resultados no hay equipo y sin objetivos no hay resultados.
Una actitud positiva es fundamental para que un equipo obtenga buenos resultados porque fomenta la comunicación, ayuda a gestionar los cambios y a orientarse hacia los objetivos. La actitud, además, es contagiosa. Los equipos que obtienen mejores resultados muestran una actitud positiva.
Aquí nos referimos a los conocimientos profesionales que el equipo necesita para desarrollar su actividad y conseguir resultados importantes. Sin conocimientos suficientes los equipos caen en la mediocridad. En igualdad de conocimientos, los resultados y la actitud positiva, serán quienes marquen la diferencia entre los equipos.
Un liderazgo basado en la confianza ayuda al desarrollo de los miembros del equipo y nos lleva al éxito. Es importante aumentar el autoliderazgo de los miembros del equipo.
La organización supone aspectos como la definición de funciones, métodos, estrategias y normas. Con esta organización y coordinación los equipos logran una forma más eficaz de trabajo.
Es fundamental y un criterio que aparece siempre en los equipos que funcionan. Sin comunicación los equipos se paralizan y debilitan.
La confianza es importante estratégicamente porque invita a los miembros del equipo a compartir conocimientos y recursos, solucionar problemas, cumplir todo aquello a lo que se comprometen. En definitiva, un clima de confianza nos ayuda trabajar mejor, ser más eficientes y felices.
En este apartado nos referimos a la práctica del respeto mutuo, la comunicación franca, al apoyo que se prestan los miembros del equipo y al aprecio que sienten unos por otros.
Unas buenas relaciones en el equipo evitan conflictos o enfrentamientos que nos alejan de nuestros objetivos.
Aportar innovación, tener diferentes puntos de vista, anticiparse a los cambios, mostrar iniciativa o encontrar nuevas soluciones son características que nos ayudarán a ser más creativos y que acabemos obteniendo mejores resultados en nuestros equipos.
Vinculada al espíritu de colaboración, la participación hace que todos los miembros aporten al equipo dando opiniones, ideas, etc. Además, los miembros del equipo están comprometidos con el mismo también en situaciones más complejas o menos agradables.
Los equipos en que los miembros se sienten más identificados y parte de ellos obtienen mejores resultados. El sentido de pertenencia es importante, compartiendo apoyos y reconocimientos.
Aprovechar adecuadamente el tiempo tiene una influencia real sobre la consecución de resultados.
Debemos liberar el tiempo de tareas improductivas y dedicarlo a las realmente valiosas para nuestros objetivos.
Durante la clase que llevamos a cabo en el Máster en Dirección y Gestión de empresas con Faus Olmos, se debatió en grupo sobre cuáles eran las características que aparecen en los equipos de más rendimiento. El debate fue interesante y variado puesto que damos más importancia a unas u otras características según diferentes factores personales. Una clase que nos dio para reflexionar, y mucho, sobre estos y otros aspectos de nuestras organizaciones.
Si deseamos formar parte de equipos realmente eficientes no podemos perder de vista estas 12 características que hemos desarrollado ya que nos aproximarán hacia los mejores resultados y, lo que es más importante, equipos realmente unidos formados por personas que aportan lo máximo de sí mismas y se sienten satisfechas en el proceso.
Un reto importante en nuestras organizaciones, ¿estamos realmente preparados para asumirlo?
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