Cuento del Genio Creativo. - Formación para Empresarios, Managers y Directivos
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Cuento del Genio Creativo.

Preguntas, más preguntas. Aún, querido amigo, no has comprendido que yo no hago cosas, que yo siento las cosas, que dejo que mi mente juegue con ellas, que mi mente encuentre nuevas ideas, que las conjugue y… cuando ella está lista dejo sentir las emociones que vienen hacia mí, y me dejo llevar por ellas (EL INCONSCIENTE).

¿Dónde me inspiro? Mi querido discípulo ¿cómo no lo has visto? Me inspiro en la vida, en su sentido y sin sentido.

Busco, busco sin parar la respuesta que ansía mi mente (CURIOSIDAD) me dejo llevar por ella, y cambio mi pensamiento (FLEXIBILIDAD).

Tú has comprobado cómo disfruto esos instantes de placer creativo (DIVERSIÓN), aunque antes de iniciar nada cierro los ojos e imagino qué quiero crear (INTERIORIZACIÓN), pero de lo único que estoy seguro es que me apasiono con cada uno de esos proyectos (PASIÓN).

Te preguntas por qué no desfallezco. Esto no es exacto, lo que siempre hago es intentar entender y comprender todo lo que puedo sobre lo que quiero realizar (PREPARACIÓN). Habitualmente me encuentro con un bloqueo, a veces grande y otras pequeño, y siento un gran impulso por dejar lo que estoy haciendo (FRUSTRACIÓN), aunque, como ya me conozco, sé que esta parte pasará, y así, esta impotencia la dejo marchar, y empiezo a crear, a idear, a modelar…

Y cuando pienso que mi trabajo está concluido no lo miro durante un tiempo, hasta que vuelvo a revisarlo (INCUBACIÓN) ¡Cuántas veces me has visto cambiar todo el trabajo tras esta revisión!

A veces, mi querido Melzi, te he pedido que me propusieras ideas locas o inconexas sobre lo que te estaba diciendo (LLUVIA DE IDEAS DE OSBORN) o te he hecho imaginar cosas que eran extrañas o diferentes a nosotros (SINÉCTICA) para establecer analogías en mis sueños de ideación.

Creía saber que conocías que todo esto lo hacía para evitar los bloqueos de mi mente, porque no soporto que mi mente me cierre el paso a un nuevo pensamiento o idea (AUTOCENSURA), pues ella es mi principal enemiga para crear, por eso te necesito tanto, porque tú me valoras, me recompensas y eliminas las presiones (CLIMA DE CREATIVIDAD) de mi espíritu.

Quizás, en este momento, puedas entender que a mí me ocurre como al resto de seres humanos, que, aunque no sean conscientes, necesitan saciar toda la curiosidad que llevan dentro, probando y creando nuevas cosas.

Quizás, ahora, me conozcas algo más y, por ello, te ruego que nunca, como ellos, me llames “El Gran Leonardo”.

Lirios Alos Simo es Diplomada en Graduado Social y Licenciada en Sociología. Profesora en el Experto Universitario en Desarrollo del Talento Directivo de la Univ. de Alicante.