A veces, las emociones nos perjudican en nuestras relaciones: nos ponemos furiosos contra l@s comapñer@s, le damos demasiadas vueltas a una crítica no muy acertada de nuestr@ jef@, etc. Sin embargo, nuestras emociones no tienen por qué ser un obstáculo o signo de debilidad. En muchas ocasiones nos pueden ser muy útiles.
Las emociones son procesos fisiológicos y de comportamiento propiamente innatos. Aun así, algunas pueden ser adquiridas por medio de la observación de las personas de nuestro entorno. En estas emociones intervienen tres componentes fundamentales:
Las decisiones no pueden basarse únicamente en la razón. También es necesario experimentar cosas ya que, “sentir” proporciona un grado de convicción más profundo que solo la consideración racional. Por ello, podemos afirmar que nuestras emociones desempeñan una función muy importante en la toma de decisiones. Por ejemplo, ante la toma de decisiones de una contratación simultáneamente activamos nuestro aspecto racional (tiene un buen CV) y lo que sentimos (no me inspira confianza, lo veo demasiado curios@…)
Las emociones preparan el organismo para una reacción fisiológica especifica. Con cada emoción se producen en nuestro organismo modificaciones químicas y fisiológicas específicas que facilitan una acción determinada. Por ejemplo, la ira ocasiona una afluencia de sangre hacia las manos, por eso tendemos a cerrar el puño cunado estamos bajo su poder. Es decir, las emociones constituyen planes de acción instantáneas para hacer frente a determinadas situaciones.
En ocasiones, nuestras reacciones emocionales se saltan las racionales lo que pude ser muy útil para nuestra supervivencia. Por ejemplo, si vemos el suelo de la oficina mojado intuitivamente nos echamos para un lado y lo evitamos antes de cruzarlo y correr el resigo de caernos.


La inteligencia emocional es el arte de utilizar las emociones; es decir, gestionar las emociones de forma apropiada: “hacer inteligentes las emociones”. Para gestionar el control de las emociones existen tres grandes principios:
En definitiva, las emociones son una respuesta emocional de sensaciones agradables y desagradables que difieren en intensidad y duración. Estas sensaciones nos ayudan a afrontar determinadas circunstancias de nuestra vida personal y profesional con mayor o menor éxito.
Si te ha resultado interesante esta noticia y te interesa mejorar tus conocimientos no te lo pienses y contacta con nosotros. Te informaremos de todos los programas de profesionales para profesionales que tenemos pensadas para ti. ¡Te estamos esperando!
¡Anímate!, abriremos tu mente nuevas experiencias y conocimientos. Aprenderás a tomar decisiones que marcarán tu futuro y el de tu entorno uniéndote a El Club de las Buenas Decisiones.
Fotos de rawpixel.com y Pixabay.
Buenas tardes en Ecuador:
Mientras la tecnología nos sigue presionando hacia un mundo cada vez más inhumano, tenemos que rescatar que somos seres humanos con emociones y que estas rigen nuestro accionar en tal o cual medida, por tanto pensemos en que las empresas siguen manejadas por seres humanos, muy aparte de la tecnología.
Saludos,
Jaime