La metodología Lean Startup aborda el lanzamiento de productos y servicios basado en un proceso iterativo de innovación continua con el objetivo de crear negocios viables.
Lean StartUp es una metodología registrada como marca por Eric Ries en su libro ”The Lean Startup”, aunque el verdadero artífice de la metodología, Steve Blank, quien enseña la teoría y la práctica de la metodología Lean en Stanford, Berkeley, Columbia y en medio mundo.
Originariamente el concepto proviene de Japón de las teorías de Lean Manufacturing que Toyota aplica a sus procesos productivos poniendo la atención en eliminar cualquier tipo de desperdicio, los stocks intermedios entre procesos, que casi todas las plantas de producción tienen. Con esta metodología de producción lo que se hace es resaltar todas aquellas actividades que aportan valor a la cadena de producción, eliminando todo aquello que es superfluo y que genera gastos innecesarios.
En definitiva, es la evolución del concepto tradicional de Lean, aplicada al caso concreto del lanzamiento de Startups al mercado. Permite organizar y gestionar el desarrollo de productos, los servicios, las operaciones, los proveedores y las relaciones con los clientes, de manera que se utilice menos esfuerzo humano, menos espacio, menos capital, menos material y menos tiempo, para hacer productos o servicios con menos defectos, menos problemas y de acuerdo con las necesidades de los clientes.
La filosofía Lean Startup busca eliminar las ineficiencias del proceso y centrarse en el propio valor de la producción, conociendo la opinión de los clientes potenciales durante todo el proceso de una manera integral. No se desarrollarán prestaciones que el cliente no desea. Esto se consigue mediante dos claves:
1.El producto mínimo viable
Se trata de realizar algo atractivo para los clientes de una forma rápida y eficiente con el mínimo esfuerzo. Debemos comprobarlo empíricamente, es decir, analizar el comportamiento de los primeros clientes potenciales de nuestro producto (early adopters) y observar si perciben en la propuesta un valor por el que merece la pena pagar. No es necesario hacer una versión beta del producto, pues eso significa invertir ya parte del presupuesto antes de ver si tiene interés para el usuario. El objetivo es el aprendizaje probando las hipótesis que se van planteando.
2. Pivotar o perseverar
En el proceso iterativo de crear-medir-aprender habrá que decidir si pivotar o perseverar en base al aprendizaje que se esté obteniendo.


Hay que pensar muy bien los indicadores que se van a utilizar para medir el prototipo durante el proceso de aprendizaje. Los indicadores existentes para ello son:
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