Sin hacer demasiados cálculos nos daremos cuenta enseguida de que, a pesar de lo que se pueda decir, en nuestro país dedicamos una gran parte de nuestra vida a trabajar o, por lo menos, a estar en nuestro lugar de trabajo.
Según un informe del Banco Mundial de principios de este año, los españoles en edad de trabajar dedican casi un 20% de su tiempo al empleo remunerado.
Por otro lado, si de las horas que, en teoría, pasamos con nuestra familia descontamos las que pasamos durmiendo, desplazándonos o haciendo otras tareas, probablemente nos percatemos de que con las personas que más tiempo pasamos día a día y año tras año son nuestros compañeros de trabajo.
Visto desde esta perspectiva, podremos decir que trabajar en un ambiente donde se perciba un buen clima laboral será una suerte. Por cierto, este aspecto también influye en la tan famosa productividad.
Pero, ¿podemos nosotros hacer algo para influir en el ambiente de trabajo? En mi opinión, sí que podemos, pues sabemos que las emociones y las actitudes se contagian.
En una entrada de RRHHblog de hace unos días, nos daban unos consejos para mejorar la relación con el jefe y los compañeros de trabajo, que son los siguientes (de todas formas, si lo que buscas es triunfar a cualquier precio aquí tienes otros):
1) Sé natural, es decir, muéstrate tal y como eres. Cuida tus modales pero a la vez, sé cercano con los demás.
2) Ten en cuenta que cualquier persona tiene sus días malos, es decir, aprende a disculpar los errores de los demás porque así también podrán hacerlo contigo.
3) Sé prudente y discreto con los temas importantes. Es decir, nunca airees una conversación privada en público porque te resta profesionalidad.
4) Fomenta el diálogo a través de frases claras, sencillas y directas. Es mejor optar por preguntas abiertas que cerradas, es decir, es mejor plantear interrogantes que permiten una mayor explicación.
5) Piensa que debes mejorar la relación con tu jefe y con tus compañeros de trabajo sencillamente porque trabajar en equipo implica que cada uno pueda poner de su parte.
6) Durante la semana siempre se tiene menos tiempo de quedar con amigos y familiares. Esta es una de las razones por las que también se debe cuidar mucho la relación laboral con los compañeros de trabajo porque se necesita tener un reconocimiento afectivo en el día a día por parte de los demás.
¿Y a vosotros?, ¿se os ocurre algún consejo que añadir?, ¿pensáis que sobra alguno de éstos?, ¿o simplemente creéis que no está en vuestra mano mejorar el ambiente de vuestro lugar de trabajo?
José Luis Gascó es Director del Master de Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la Universidad de Alicante.
Post de mucha ayuda a las empresas q no confían en estos aspectos
Gracias Jonas por tu comentario!! 😉