La planificación estratégica consiste en establecer metas y objetivos y asignar los recursos para lograr un propósito.
Si en nuestra organización no desarrollamos un plan será muy difícil poder organizar a las personas y los recursos. Si no sabemos hacia dónde vamos no llegaremos a ningún sitio, nadie nos seguirá y seremos incapaces de medir si lo que hemos conseguido nos sirve para algo o no.
Por estos y otros motivos es fundamental disponer de un plan estratégico en la empresa, pero éste, para ser efectivo, ha de cumplir, al menos, unos criterios básicos:
Un plan estratégico de poco nos sirve si no se ajusta a la realidad. Hemos de tenerla en cuenta y planificar en base a ella, tanto a la hora de fijar objetivos, resultados, etc.
Los objetivos planteados en el plan son uno de los apartados más importantes del mismo. A la hora de definirlos, como hemos comentado, hemos de ser realistas, pero, además, tendremos en cuenta otras variables que nos ayudarán a que estos supuestos sean correctos y realmente nos ayuden a la acción y a los resultados.
Algunas de estas características pueden ser que sean específicos, medibles, alcanzables, realistas y planificados en el tiempo, lo que se viene denominando OBJETIVOS SMART.
El plan de ha de ser conocido y comprendido por toda la organización. De poco nos sirve tener escrito en nuestra estrategia este plan si nadie lo conoce ni se compromete con él.
La comunicación interna falla en muchas organizaciones donde nos encontramos personas que no están alineadas con el plan estratégico definido, muchas veces porque ni siquiera saben de su existencia y sus contenidos.
Comunicar estos datos a todas las personas que forman los equipos es un trabajo importante que nos reportará, sin duda beneficios. No sólo deberán conocer los datos del plan, sino comprenderlos y comprometerse con ellos.
Nuestro plan deberá ser puesto a prueba constantemente, en constante revisión y mejora.
El entorno cambia a una velocidad vertiginosa, deberemos estar preparados para medirlo y tener la capacidad para cambiar lo que sea necesario.
Sólo si medimos podremos mejorar. Sólo si ajustamos conseguiremos resultados.
Se trata de principios básicos que hemos de tener en cuenta si queremos que nuestros planes estratégicos funcionen y nos aporten resultados reales. En la clase del Máster en Dirección y Gestión de Empresas pudimos conocer estos y otros datos sobre la aplicación real de planes estratégicos de la mano de José Ignacio Rivera y Juan Guillen de Inden Pharma.
Tu email no será publicado.
Δ