El control de gestión exige capacidad analítica, conocimiento del negocio y una relación constante con las áreas operativas. La experiencia de Fernando García, alumno del Programa Superior en Control de Gestión (PCG) de la Universidad de Alicante, permite entender cómo esta función puede construirse desde trayectorias profesionales diversas y cómo la formación especializada ayuda a ampliar la mirada sobre la gestión, los datos y la toma de decisiones.
Fernando García inició su trayectoria profesional como administrativo en Labaqua, empresa en la que realizó sus prácticas y donde fue creciendo profesionalmente. Durante esa etapa asumió funciones vinculadas al facility management y a la gestión de subvenciones de I+D, entre otras responsabilidades.
Posteriormente se incorporó a Vectalia como técnico de licitaciones, posición en la que permaneció durante un par de años. Más adelante asumió el cargo de jefe de servicio de la delegación de Levante en limpieza, una responsabilidad que desempeñó durante tres años.
Desde hace dos años trabaja como Controller de gestión, una función hacia la que ya sentía interés. Según explica, cuando surgió una vacante en esta área decidió apostar por ella porque el controlling siempre le había llamado la atención.
Uno de los aspectos más relevantes de su recorrido es que Fernando llegó al control de gestión desde el área operativa. Él mismo señala que el departamento de control de gestión está muy enfocado al análisis de la cuenta de resultados, especialmente a la lectura de pérdidas y ganancias.
Su experiencia previa le permitió comprender que, como responsable de operaciones, ya tenía una relación directa con la rentabilidad de los negocios bajo su responsabilidad. En su nueva función, ese conocimiento se traduce en una capacidad mayor para analizar gastos, ingresos, causas, desviaciones e informes.
Este recorrido le ha permitido entender los datos con una base práctica: no solo desde el informe, sino desde el funcionamiento real del negocio. Como explica en la entrevista, muchas veces le decían que estaba haciendo “la inversa”, porque lo habitual es partir de un departamento corporativo y acercarse después a operaciones. En su caso, el punto de partida fue el negocio, y desde ahí fue orientándose hacia el análisis corporativo.
Para Fernando, una de las claves del control de gestión es escuchar y pasar tiempo con el personal de operaciones. Su visión de la profesión no se limita a reportar datos, sino a comprender qué hay detrás de ellos.
Desde su experiencia, el negocio debe entenderse más allá de los números. El Controller no debería limitarse a trasladar información, sino preguntarse por qué se producen determinados resultados, qué factores explican los gastos o ingresos y cómo puede contribuir a optimizar la gestión.
Esta idea conecta directamente con una evolución de la función de control de gestión: pasar del reporting entendido como entrega de datos a una función más cercana al análisis, la interpretación y la generación de valor para la organización.
Fernando destaca tres aportaciones principales del programa. La primera es la especialización. La formación le ha permitido profundizar en conocimientos que ya tenía y consolidar una base más específica en control de gestión.
La segunda aportación tiene que ver con la ampliación de su visión financiera. Él venía de una experiencia muy centrada en la cuenta de resultados, pero el programa le ha permitido acercarse a otros ámbitos con los que estaba menos familiarizado, como la tesorería, los flujos de caja o el balance.
La tercera aportación es de carácter más personal y profesional. Fernando señala que la formación también le ha ayudado a enfocarse mejor como profesional, a relacionarse con los compañeros, a saber cómo conseguir información y a escuchar. Son aspectos cualitativos que, en su opinión, forman parte del desempeño de un Controller.
Al hablar de las habilidades y actitudes fundamentales para tener éxito en esta profesión, Fernando destaca en primer lugar la capacidad analítica. Sin embargo, no la presenta como una competencia aislada.
También considera esencial escuchar, buscar consenso entre las partes y colaborar con todos los departamentos para alcanzar objetivos comunes. Para él, el control de gestión requiere relación, diálogo y capacidad para trabajar de forma transversal.
Otro elemento que subraya es la disposición al aprendizaje continuo. En su visión, nunca se termina de aprender y es importante mantener las ganas de enfrentarse a nuevos retos. Incluso reconoce que personalmente puede sentir cierto rechazo inicial al cambio, pero también explica que trabaja para superarlo, esforzándose, aceptándolo y aprendiendo de cada situación.
El testimonio de Fernando resulta especialmente interesante para profesionales que se plantean avanzar hacia el control de gestión desde áreas operativas, administrativas o de gestión. Su caso muestra cómo el conocimiento del negocio puede convertirse en una base sólida para interpretar mejor los datos y aportar criterio a la organización.
También refleja que la formación en control de gestión no se limita a reforzar herramientas técnicas. En su experiencia, el programa le ha permitido ampliar su comprensión financiera y trabajar competencias relacionadas con la comunicación, la escucha y la obtención de información.
Para futuros alumnos del Programa Superior en Control de Gestión, su recorrido ofrece una idea clara: el Controller necesita conocer los números, pero también entender el negocio, relacionarse con las áreas implicadas y mantener una actitud de aprendizaje constante.
En definitiva, la experiencia de Fernando García muestra cómo el control de gestión puede convertirse en un espacio de conexión entre operaciones, análisis financiero y toma de decisiones. Su paso por el PCG le ha ayudado a especializarse, ampliar su visión sobre áreas como tesorería, flujos de caja y balance, y reforzar habilidades profesionales vinculadas a la escucha, la colaboración y el aprendizaje continuo.
Este artículo es un resumen de la entrevista realizada a Fernando García, alumno del Programa Superior en Control de Gestión (PCG) de la Universidad de Alicante, para su difusión en los canales de UNNIUN y El Club de las Buenas Decisiones.
En UNNIUN trabajamos para ofrecer programas formativos orientados a la toma de decisiones en entornos complejos, conectando conocimiento académico y práctica profesional. Si quieres conocer más sobre nuestra oferta formativa o nuestras próximas actividades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.
Tu email no será publicado.
Δ