Pero… mis talentos, ¿me acercan a mis objetivos?
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La empresa inteligente es aquella que tiene objetivos claros y además los logra. Nuestras capacidades es lo que hace funcionar a las organizaciones de éxito, por eso es muy importante que sepamos cuales son nuestras capacidades, es decir, ¿qué es lo que sé hacer bien?, ¿para qué hago esto?, ¿qué te entusiasma de tu vida, de tu trabajo? En definitiva, tener otra mirada de nuestros talentos, de nosotros mismos, ya que en un mismo entorno se pueden tener visiones distintas. Tener consciencia de cuáles son nuestras fortalezas, donde estamos, que cosas son las que se pueden mejorar.
Hay talentos que se trabajan, si queremos cambiar tendremos que movernos, salir a escenarios de movimiento y de cambio, ya que el talento es saber, querer y hacer, y así podremos conseguir buenos resultados.
El talento más preciado es la libertad de elegir. Todos los días es una aventura, yo puedo elegir, habrán cosas que vienen sobrevenidas pero puedo decidir también. Por lo tanto, podemos crear opciones o limitaciones. Es muy importante tener una visión sobre que quiero ser, donde nos vemos dentro de tres años, que cosas nos pueden pasar, que tenemos que superar, saber dónde queremos estar, que plan de desarrollo queremos para nuestra empresa.
Los equipos que funcionan comparten algo, comparten una visión común de los objetivos a alcanzar. Con objetivos compartidos hay mayores posibilidades de éxito. No hay equipos que no tengan objetivos.
Un objetivo es como un sueño al que le ponemos fecha. Sobre éstos, existen prejuicios que nacen generalmente de la falta de actividad y entusiasmo, por eso, lo principal es que haya objetivos y que la gente sepa hacia donde va. Todas las personas tenemos talentos para desarrollar y cumplir nuestros objetivos, pero ¿en qué medida los valores que tenemos, nos ayudan a conseguir los objetivos?, ¿están alineados con nuestros objetivos?, ¿hay otros valores que te puedan acercar a conseguir tus objetivos?, ¿qué te impide incorporarlos?
Nuestros valores son un flujo importante para evolucionar. Los podemos encontrar de tres tipos: Emocionales/Evolutivos, Ético/Sociales y Económico/Pragmáticos.
El valor que tiene una importancia relevante para construir y desarrollar empresas inteligentes es la Confianza. Confianza en nosotros mismos y en los demás, es decir, tener un sentido protagonista en nuestra vida y hacer también sentirse importantes a las personas que nos rodean, que colaboran con nosotros. Hacer que nuestros colaboradores participen, involucrarlos, humanizar las relaciones que creamos o crear atmósferas de reconocimiento y respetar el talento de cada persona.
Y tú, ¿estás preparado para desarrollar tu talento y el talento de tu organización?
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