La semana pasada, en otra sesión del Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante (#MDE, @CBDecisiones), Ignacio López de Zamora nos habló de consejos y no de normas sobre la estrategia correcta para alcanzar una buena gestión de la marca, tanto personal como empresarial porque “sólo un 20% de las marcas tienen un impacto positivo en la vida de las personas, el otro 80 % de ellas le importan un pimiento al consumidor”.
Dentro de la empresa, tenemos muchas herramientas para alcanzar el éxito y en concreto dentro del departamento de marketing, el buen uso de la “marca” es una de ellas. Por ello, lo primero que necesitamos es definir qué es una marca:
“La marca es un portafolio de significados vinculados a nuestra oferta y que crean valor y preferencia, como son el precio, distribución, calidad, packaging, política publicitaría, política de comunicación,…entre otros”.
Por lo tanto una de las obligaciones de un buen director de marketing es conseguir que la marca esté viva, es decir, debemos saber hacia dónde van las tendencias de nuestro sector para poder adaptarnos en función del target, del producto y de las necesidades observadas.
“El territorio donde juegas no tiene exactamente que ver con el producto sino con el momento y tipo del consumo. Como marca y empresa tienes que entender al consumidor, qué es lo que busca y darte notoriedad para que venga a tí”.
.
Otra característica fundamental de la marca, en palabras de Ignacio, es su poder emocional. Muchas veces la falta de información en un producto o servicio, como puede ser el precio, se resuelve recordando la marca, por lo que es imprescindible que ésta aporte seguridad y tranquilidad al consumidor, lo que se consigue con una perfecta armonía entre el pensar, decir y hacer, para transmitir al consumidor lo que queremos, sin que existan contradicciones internas.
En este sentido, los puntos clave de “la marca” que conectan con el público son la atención al cliente, nuestras tiendas o espacios, los envases, el precio, etc. y todos ellos deben ser coherentes y consistentes en el tiempo.
Como cierre de la sesión, Ignacio nos da una serie de consejos para que apliquemos a nuestras empresas:
Tu email no será publicado.
Δ