El pasado 28 de noviembre, dentro del Máster de Dirección y Gestión de Empresas, #MDE, tuvo lugar el primer desayuno temático de este curso 2015-2016. Se eligió el formato Speed Networking en mesas de trabajo de diez alumnos para generar mayor diálogo e interacción de los profesionales de las empresas con los alumnos.
En esta ocasión nos acompañaron cuatro directivos de empresas conocidas a nivel nacional:
Con Toni Prósper, Director de Comunicación y Marketing en Divina Pastora Seguros, tratamos la importancia de un buen patrocinio mediante la propia historia de su empresa.
En Divina Pastora optaron por una estrategia de comunicación centrada en el patrocinio deportivo y estableciendo contacto a largo plazo con la Real Federación Española de Atletismo. Se propusieron como objetivo la notoriedad y el conocimiento de marca, ya que ni entre los clientes reales ni potenciales eran conocidos, mejorar la implantación local y nacional de la empresa, diferenciarse de la competencia y fortalecer la comunicación interna con los empleados para que ellos también participasen del patrocinio.
En España se invierten unos 800 millones de euros al año en patrocinios, pero ¿por qué sucede esto? Porque se integra de manera natural en la vida del público objetivo, refuerza la imagen positiva y la legitimidad social de la empresa ya que toca la sensibilidad del consumidor y genera interés de los medios de comunicación, especialmente en eventos deportivos.
El patrocinio es la herramienta de comunicación fundamental que tienen sobre todo las pequeñas y medianas empresas para hacer frente a las grandes del mismo sector que se gastan mucho dinero en publicidad.
En palabras de Eduardo Díaz, la Feria es “un medio de relaciones públicas muy importante para las empresas ya que en ellas puede contactarse con clientes, distribuidores, público especializado y público en general. Además pude obtenerse el apoyo de los medios de comunicación”.
Sin embargo, el empresario debe tener muy presente que la feria no dura exclusivamente los días que tenemos nuestro stand montado. La feria comienza unos ocho meses antes con la etapa de planificación y terminará unos cuatro meses más tarde con el análisis de los resultados de los propios días de feria y el seguimiento de los contactos post-feria enviándoles un mail agradeciendo su visita a nuestro stand, resumiéndoles el contenido de la misma y explicándoles el proceso seguir con sus datos.
Como la etapa de planificación es la más importante para que todo ruede perfectamente en la feria, Eduardo nos desgranó los pasos a seguir:
Para terminar, es muy importante saber cómo nos tenemos que comportar los días de feria y no subestimar nunca al visitante:
Alberto Gisbert, en su charla nos comunicó los cambios que en los últimos años sufre la Dirección Comercial. Si hace unos años, el mejor comercial que tenía una empresa era el que más vendía, actualmente, en cualquier caso y en cualquier sector, se requieren otro tipo de habilidades como la “gestión”, por ello considera un gran error ascender al comercial que más vende a Director Comercial puesto que puede no contar con las habilidades requeridas para ese puesto.
Hoy en día, nuestros comerciales deben conocer la empresa de sus clientes igual de bien que ellos mismos o incluso mejor. En este sentido una relación transparente y honesta con ellos nos facilitará la recopilación de la información necesaria para desempeñar nuestra labor con el máximo rigor.
En el entorno actual, la Dirección Comercial tiene que ser protagonista de sus propias decisiones, y convocar al resto de los departamentos a diferentes reuniones para comunicarles qué líneas y/o productos son los más rentables, así como intentar ir abandonando a los clientes problemáticos van a dejar de ser rentables, con la excepción de que sea referencia estratégica (como fue en su día por ejemplo el turrón sin azúcar debido a la tendencia del consumo saludable), o referencias que complementan la gama de productos al cliente que cubren sus necesidades. Este análisis debe hacerse todos los años como una iniciativa propia del departamento comercial y no impuesto por otros departamentos, como el de producción, como ha ocurrido históricamente.
Abel Cabrerizo nos recordó que las nóminas suelen ser el coste más importante en una organización, y especialmente sensible en una organización comercial puesto que la forma en que los incentivemos tiene un impacto directo en la conducta de los comerciales y consecuentemente en los resultados de la empresa.
Para Cabrerizo, es imprescindible que los objetivos comerciales estén alineados con la estrategia que ha definido la empresa, ya que son esenciales para que la empresa crezca y llegue a conseguir lo que la dirección ha decidido. Pero más importante aún es que estén consensuados y negociados, pero de verdad, y ahí entra en juego nuestra capacidad negociadora.
Otro aspecto que debemos cuidar es que debemos negociarlos y hacérselos llegar personalmente a las personas que van a participar en dichos objetivos para que su grado de implicación sea mayor. Del mismo modo, debemos ser capaces de redirigir las tendencias inadecuadas o bien redefinir los objetivos si nos damos cuenta de que nos hemos equivocado.
Por lo tanto, como empresarios debemos tener en cuenta que la remuneración es un elemento estratégico, y que el diseño de la política retributiva no es un tema aislado sino que intervienen factores del mercado de trabajo, del producto y de la organización. Hemos de pensar en un nivel mixto de retribución, con las variables propias de cada empresa y saber que la mayoría de los problemas de los incentivos son difíciles de resolver….por eso es más un arte que una ciencia.
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Qué buenos análisis y comentarios recibir de viva fuente, de la gente que en realidad gestiona, en una empresa que vende productos, todos desde la alta gerencia hasta el obrero que produce debemos llevar en la sangre algo de comerciales.
Muy cierto Jaime, siempre se deben medir y analizar los resultados obtenidos. Esto se incluye en palabras de Eduardo en el «seguimiento». Saludos
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