El camino de la Innovación | Rafael Lafont Deniz | Director Fundación Empresa Universidad de Alicante | FUNDEUN | Universidad de Alicante - Formación para Empresarios, Managers y Directivos
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El camino de la Innovación | Rafael Lafont Deniz | Director Fundación Empresa Universidad de Alicante | FUNDEUN | Universidad de Alicante
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La palabra innovación está de moda. Existen muchos intentos por hacer a nuestros sistemas productivos cada vez más innovadores, se organizan eventos para facilitar el intercambio de experiencias y se intentan conocer compañías de éxito buscando patrones que permitan encontrar la piedra filosofal de lo que hace a una empresa innovadora. Pero no hay secretos, la innovación debe ser una actividad sistemáticamente planificada y organizada. Y su epicentro está en la cultura corporativa puesto que la innovación no es un destino, sino precisamente ese viaje para crear una cultura innovadora.

La realidad nos corrobora que los ciclos de la tecnología se suceden cada vez más rápidamente y que aparecen cada vez más competidores en cualquier rincón del mundo. La innovación puede ser una elección empresarial que le permita ser competitiva, y como tal iniciativa intencionada no debe ni puede ser una actividad periférica en la empresa.

La innovación no es un fin sino una consecuencia.

Y una consecuencia de la intención de ser innovadores partiendo de nuestro estilo, de nuestras actitudes, de nuestras habilidades, de nuestras acciones y comportamientos y de nuestros hábitos.

Todas las empresas, independientemente de su tamaño, deberían ser disciplinadas en el enfoque de la innovación, aquí no hay atajos de ningún tipo. La disciplina en la innovación reduce el riesgo que conlleva, porque no debemos olvidar que innovar supone riesgo. Cuando juntamos un pensamiento emprendedor con una acción disciplinada exponemos a nuestra empresa a una dinámica de generación de oportunidades que con el tiempo, el aprendizaje constante y la consolidación de la experiencia hará que la empresa consiga su efectividad. Porque innovar no consiste en un golpe de suerte. Lo que a veces se denomina suerte no es más que el resultado de la suma de mucha autoexigencia, mucha constancia, mucha experiencia, mucha generación de oportunidades, muchos fracasos, muchos aprendizajes y mucha disciplina.

Para ello, debemos crear dentro de la empresa una experimentación continuada en la búsqueda de explicaciones a lo desconocido (nuevas tecnologías, nuevos mercados, nuevos productos,…).  Y, todo ello, dentro de una comunidad donde existe un equipo, dentro de la empresa o fuera de la empresa, formando así su propio ecosistema de innovación. Una empresa innovadora debe implicar a todos estos agentes en el proceso de generación de ideas (proveedores, clientes, competidores incluso). Necesitamos mecanismos para que todos estos agentes puedan expresar sus ideas que posteriormente sean exploradas para convertirlas en oportunidades que puedan pasar por el embudo de la selección.

Ahora bien, dotemos a nuestro ecosistema de un lenguaje común, unos conceptos y herramientas comunes asociadas a este nuevo mundo a explorar. Los sistemas ágiles de innovación son claves para fallar rápido y barato, y sobre todo aprender, puesto que por su propia naturaleza la mayoría de los proyectos de innovación fracasan.

Más del 90% de las innovaciones empiezan por la dirección equivocada.

En la lógica creativa, la acción precede al análisis, por lo que lo primero que se hace es crear información que no existe. Por eso, se prototipa rápidamente para verificar cual es el camino acertado.

No se debe obviar que aunque muchos directivos quieren trabajar con poca incertidumbre y poca ambigüedad, el mundo de la innovación está en su antítesis: las oportunidades más complicadas tienen sus incertidumbres.

Aprender a fracasar es importante para liderar ese viaje hacia la innovación. Si no deseas ser innovador, no empieces este viaje que no es fácil.

Y así se va creando una cultura orientada a la innovación en la empresa, donde la experimentación y el aprendizaje continuos están en el centro y donde los equipos son los protagonistas de los proyectos innovadores, no los individuos. Porque, como indiqué al principio, la innovación es un viaje continuado en el tiempo y no un destino.

¿Aceptas el reto?


Rafael Lafont Deniz es Director de la Fundación Empresa Universidad de Alicante (FUNDEUN) y experto en proyectos europeos, innovación y emprendedores, aportando años de experiencia en este campo, además de ser profesor del Departamento de Organización de Empresas de la Universidad de Alicante. Desde aquí le agradecemos su participación en nuestro blog con este interesante artículo sobre innovación y su realidad en la empresa.

2 comentarios en “El camino de la Innovación | Rafael Lafont Deniz | Director Fundación Empresa Universidad de Alicante | FUNDEUN | Universidad de Alicante”

  • JAIME ARTIEDA dice:

    Buenos días desde Ecuador:
    Trabajo para la industria farmacéutica, el trabajo del representante (visitador) es de suma importancia ante el médico, en este trabajo debe haber innovación todos los días, es decir no sólo el recitar las bondades del producto sino llevarle al médico al momento crucial de comprar que el producto es bueno para sus pacientes; y porqué el visitador tiene que innovar? la industria en Ecuador no es de investigación y muy poco valor agregado puede brindar, por esto creemos que el representante tiene en sus manos una labor importante (no mentir) pero si demostrar al médico que el producto es bueno y para ello tiene que innovar su trabajo.
    Saludos,
    Jaime

  • Rafael Lafont dice:

    Gracias por tu comentario Jaime, la innovación no sólo puede enfocarse a nuevos productos o servicios sino también a nuevos sistemas de gestión. Aquí queda todavía mucho camino por recorrer. Saludos desde España.

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