En la segunda sesión del Máster en Dirección y Gestión de Empresas hemos tenido el placer de compartir la mañana con Faus Olmos (22 años como directivo de Recursos Humanos, 18 años de experiencia en formación de habilidades directivas y 12 como Coach), que nos ha transmitido sus visiones más apasionantes:
1. “Todas las personas son importantes, todas son una oportunidad: por sus conocimientos, por sus habilidades, por su talento, por su humanidad, etc.”
Sin embargo, muchas organizaciones se preguntan, ¿Qué podemos hacer para que las personas de nuestro entorno se sienten importantes? La respuesta es muy sencilla; Buscar puntos de conexión y desconexión que se puedan tener. Se podría asimilar a «pelar una cebolla», en la primera capa se encuentran los datos demográficos y sociales que son los más sencillos de descubrir; en una segunda aproximación se descubren las aficiones; en la tercera capa aparecen las sensaciones y percepciones; mientras que en la capa más interna y por lo tanto las más complicada de llegar se resguardan las emociones.
2. “Los equipos con futuro se construyen sobre creencias poderosas que posibilitan”. Se debe transformar la «mirada limitante», y en ocasiones pesimista, que tenemos sobre nosotros mismos, nuestra empresa, colaboradores, equipo, procesos, clientes, etc. por una «mirada potenciadora», creencias poderosos y optimas, que cambiará nuestra mente y nos abrirá nuevas oportunidades.
3. “El cambio como oportunidad. Resultados distintos requieren acciones distintas”. Este cambio de actitud muchas veces no se consigue porque las personas, los equipos y las empresas se autoimponen barreras al cambio. Tiene miedo de salir de sus zonas de confort, de miedo, de poder y de inconsciencia.
En este punto, el profesor Faus recalcó que el “talento más preciado que se tiene es la libertad de elegir”: *Explorar y descubrir: nuevas personas, oportunidades, negocios, estrategias, conflictos… *Crear opciones a través de una visión optimista y positiva: la motivación parte de uno mismo. *Ser activo y tomar las riendas de nuestra vida: analizar cada día ¿qué he hecho hoy de positivo?¿qué es lo que sé hacer bien?, ¿para qué hago esto?
4. «La importancia de la actitud» La actitud es el factor primordial a la hora de conseguir unos buenos resultados tanto individuales como de equipo.
5. Los buenos equipos acaban por ser grandes equipos cuando renuncian al “yo” por el “nosotros”. Un gran equipo funciona igual que los dedos de una mano, cada uno de ellos es importante porque todos realizan una gran contribución al grupo.
*Los equipos están formados por personas conscientes de sus posibilidades y las del equipo. El «dedo pulgar» se asemeja a la consciencia, porque sin ella no habría movimiento productivo en la empresa. ¿Quieres somos?¿Cuáles son nuestros talentos? *Los grandes de resultados se obtienen a partir de grandes retos, y estos retos son la razón de la existencia de los equipos. El «dedo índice» señala que la mejor manera de predecir el futuro es creándolo. ¿Cuáles son nuestros objetivos?¿Están claros? *Sin acción no hay éxito ni progreso ni cambio. El «dedo corazón» implica valentía, desafío y coraje. ¿Disponemos de planes de acción precisos? ¿Cuál es nuestra estrategia como equipo? *Sin pasión no hay futuro. El «dedo anular» representa el compromiso con nosotros mismos y con la empresa. ¿Qué nos apasiona del trabajo?¿Cuáles son los valores de nuestra compañía? *Lo importante es la capacidad para contribuir todos los días no la cantidad. Esto es precisamente lo que nos recuerda el «dedo meñique».
Entonces, ¿consideras que tienes todas las habilidades necesarias para llegar a un buen consenso con tus equipos de trabajo? ¿Crees que tienes las herramientas para crear un equipo fuerte?¿Juntos sois más fuerte?
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