El control de gestión exige una visión amplia de la empresa, capacidad de análisis y contacto constante con distintas áreas de la organización. En esta entrevista, Eva Membrives, alumna del Programa Superior en Control de Gestión (PCG) de la Universidad de Alicante, comparte cómo la formación le ha ayudado a profesionalizar su puesto de trabajo como Controller, ordenar tareas que ya realizaba en su día a día y comprender mejor la relación entre procesos, información financiera y toma de decisiones.
Eva Membrives estudió Administración y Dirección de Empresas y, posteriormente, cursó el Máster en Auditoría de Cuentas. Durante tres años desarrolló su carrera profesional en el ámbito de la auditoría, una etapa que le permitió trabajar con distintos clientes, conocer empresas de diferentes sectores y analizar estados financieros desde una perspectiva amplia.
Tras esa experiencia, se incorporó a una empresa industrial como Controller dentro del departamento de Controlling. Según explica, su entrada en el PCG respondió a una necesidad muy concreta: profesionalizar el puesto de trabajo que acababa de asumir y disponer de herramientas que le ayudaran a desenvolverse con mayor criterio en sus nuevas funciones.
Eva desarrolla su trabajo en la empresa matriz de un grupo industrial que cuenta con varias filiales alrededor del mundo. La compañía opera en el sector retail, un entorno en el que la gestión de existencias adquiere una especial complejidad y requiere seguimiento, análisis y coordinación.
Dentro del departamento de control de gestión, una parte importante del trabajo se apoya en el reporting mensual que reciben desde las distintas empresas del grupo. A partir de esa información, el equipo analiza la evolución del negocio, los estados financieros, los procesos y otros aspectos relevantes para comprender cómo está funcionando la organización.
Este contexto muestra una de las características fundamentales del control de gestión: su carácter transversal. Al formar parte de la matriz, el área de Controlling necesita mantener contacto con equipos y departamentos diversos, interpretar información procedente de distintas unidades y relacionar datos financieros con procesos operativos.
Para Eva, la experiencia previa en auditoría constituye una base especialmente útil para incorporarse al control de gestión. La razón está en la amplitud de visión que proporciona: el auditor revisa estados financieros, conoce procesos, se comunica con distintas áreas de la empresa y aprende a analizar la información desde una perspectiva global.
Esa combinación de análisis financiero, conocimiento de procesos y contacto con diferentes departamentos facilita el paso hacia un rol de Controller. No se trata únicamente de revisar datos, sino de entender cómo se relacionan las distintas áreas de la empresa y cómo esa información puede ayudar a interpretar la marcha del negocio.
Desde su experiencia, Eva considera que la auditoría puede ser uno de los mejores puntos de partida para evolucionar hacia el control de gestión, precisamente porque permite conocer la empresa desde dentro y entender la conexión entre áreas, procesos y estados financieros.
Uno de los aspectos más relevantes de su testimonio es la manera en que la formación técnica le ayudó en un momento de incorporación profesional. Eva explica que comenzó el programa cuando llevaba solo unos meses trabajando como Controller, en una etapa en la que estaba absorbiendo nuevas tareas y familiarizándose con sus responsabilidades.
En ese proceso, el PCG le permitió adquirir herramientas, poner nombre a tareas que ya estaba realizando y etiquetar funciones que desarrollaba de forma más intuitiva. Esta idea resulta especialmente útil para futuros alumnos: la formación no solo aporta nuevos conocimientos, sino que también ayuda a ordenar la práctica diaria, comprender mejor lo que se hace y relacionar unas tareas con otras.
Para perfiles que ya están trabajando en áreas financieras, auditoría, controlling o gestión, este tipo de aprendizaje aplicado permite transformar la experiencia profesional en criterio estructurado. En el caso de Eva, la formación le ayudó a conectar conceptos, procesos y responsabilidades dentro de un puesto que exige análisis y visión de conjunto.
Al hablar de las habilidades y la mentalidad necesarias para un controller, Eva destaca tres ideas principales: visión, habilidades informáticas y actitud crítica.
La visión es necesaria para comprender la empresa más allá de un dato aislado. El Controller trabaja con información financiera, procesos, reporting y evolución del negocio, por lo que necesita interpretar la realidad de la organización de forma integrada.
Las habilidades informáticas también son relevantes, especialmente en un contexto en el que el entorno digital cambia de forma constante. Para Eva, mantenerse actualizado es parte del propio desempeño profesional, ya que el trabajo del Controller está cada vez más vinculado al uso de herramientas y al tratamiento de información.
Por último, subraya la importancia de la actitud y de cuestionarlo todo. Esta mentalidad permite no limitarse a recibir datos, sino analizarlos, contrastarlos y entender qué implicaciones tienen para la gestión.
La experiencia de Eva Membrives permite acercar el Programa Superior en Control de Gestión a quienes se plantean reforzar su perfil profesional en este ámbito. Su testimonio no presenta la formación como algo desconectado del trabajo real, sino como un apoyo para comprender mejor las funciones del controller y profesionalizar tareas que forman parte del día a día.
El valor del programa aparece vinculado a una necesidad concreta: asumir un puesto en control de gestión con mayor estructura, herramientas y capacidad de relación entre conceptos. Para quienes proceden de auditoría, finanzas o áreas de análisis, esta experiencia muestra cómo el PCG puede ayudar a dar sentido a nuevas responsabilidades dentro de organizaciones complejas.
En definitiva, la entrevista a Eva Membrives refleja cómo esta formación puede contribuir a ordenar la práctica profesional, reforzar el criterio técnico y acompañar el desarrollo de perfiles que trabajan en áreas transversales de la empresa. Su experiencia pone el foco en una idea esencial: el controller necesita herramientas, visión y actitud crítica para comprender el negocio y aportar valor desde el análisis.
Este artículo es un resumen de la entrevista realizada a Eva Membrives, alumna del Programa Superior en Control de Gestión (PCG), una formación desarrollada por UNNIUN y El Club de las Buenas Decisiones en la Universidad de Alicante.
En UNNIUN trabajamos para ofrecer programas formativos orientados a la toma de decisiones en entornos complejos, conectando conocimiento académico y práctica profesional. Si quieres conocer más sobre nuestra oferta formativa o nuestras próximas actividades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.
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