Muchas veces oímos hablar de estrategia, de planes, y nos olvidamos de la práctica, de la ejecución. En la sesión de Francisco Belda en el Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante hablamos sobre la importancia de la ejecución, como parte fundamental de la estrategia, ya que sin ésta, poco sentido tiene que planifiquemos y teoricemos. Sin aplicar la estrategia, pocos resultados y ventajas vamos a tener, nos quedaremos únicamente en lo teórico que nos servirá más bien para poco.
Estrategia ha de enfocarse al arte de crear y concretar planes para alcanzar una meta concreta. Y, sin duda, algo fundamental en la estrategia no es únicamente escoger qué hacer sino también todo lo que no queremos hacer.
En estrategia contestamos, fundamentalmente a tres preguntas:
Si no están bien definidos el QUÉ y el POR QUÉ, se acabará cuestionando el CÓMO y de ahí a la duda personal hay un paso.
Las organizaciones que verdaderamente tienen éxito lo tienen por la ejecución estratégica. El éxito no está en planificar bien sino en ser capaces de convertir los planes estratégicos en verdaderos resultados. Y la ejecución, fruto de este éxito, a su vez, depende de varios factores, principalmente del compromiso de la alta dirección con el proyecto y de la capacidad de liderazgo de los directivos que sean capaces de movilizar a los equipos, venciendo su resistencia al cambio y logrando que los planes se hagan realidad.


Encontramos barreras a la hora de establecer y ejecutar las estrategias. Muchas de estas barreras tienen que ver con las personas que forman nuestros equipos, en diferentes puestos. Algunas de las barreras que encontraremos y que tendremos que enfrentar serán las siguientes:
El problema principal e inicial es que muchas veces hablamos de estrategia por un lado y de ejecución por otro, olvidando que sin ejecución realmente la estrategia no sirve para nada, es papel mojado.
Si hablamos de estos dos procesos por separado tendemos a cimentar el muro que existe entre ellos, cuando realmente no significan nada sin el otro. La estrategia sin ejecución no deja de ser teoría, pero la ejecución sin estrategia es caminar sin dirección alguna.
Si de verdad queremos establecer una estrategia válida, de éxito, debemos comenzar a pensar en su ejecución desde los primeros pasos, desde la planificación, desde su diseño.
Además, hemos de ser realistas a la hora de plantearnos si la organización realmente está preparada para ejecutar dichos planes, dejando claros desde el principio la operativa y la relación con las personas del equipo. Deberemos vencer, por tanto, todas las barreras que marcamos anteriormente, incluido que las personas de la organización conozcan, entiendan y se comprometan con la estrategia, así como implicar a los mandos intermedios, aportar los recursos necesarios y establecer compensaciones en línea con la estrategia que apoyen el compromiso de las personas que van, al fin y al cabo, a ser quienes la implanten.
Los mejores resultados se obtienen cuando implicamos en todo el proceso a aquellos que realmente serán los responsables de la ejecución.
Para la ejecución deberemos tener en cuenta algunos aspectos esenciales como los comportamientos del líder o líderes (creando el vínculo entre las personas y la operativa), creando una cultura de ejecución en la empresa, teniendo a las personas adecuadas en los lugares adecuados.
Sin duda, mucho más podríamos reflexionar sobre estrategia y ejecución como lo hicimos de la mano de Francisco Belda en el Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante. Podríamos continuar con la importancia de liderazgo o de la cultura de la ejecución en la empresa, pero cerramos este artículo no sin antes insistir en que ambos procesos se complementan y no son nada el uno sin el otro. Estrategia sin ejecución no son más que meros planes sin resultados. Ejecución sin estrategia es caminar hacia cualquier lugar sin resultados. Ambos procesos se complementan y se necesitan, por ello, para convertir los planes estratégicos en resultados debemos tener en cuenta, desde el diseño, la ejecución de dichos planes.
Se puede decir más alto, pero no mas claro, la potencia sin control no sirve de nada.
Gran profesional Paco Belda!!