Las visitas inesperadas
En primer lugar, te propongo que hagas un análisis rápido de la forma en la que gestionas estas visitas a través de una serie de preguntas muy sencillas:
- ¿Las interrupciones te molestan casi siempre, a menudo o rara vez?
- ¿Conocen tus colaboradores los mejores momentos del día en los que deben evitar entrar a tu despacho?
- ¿Tienes dificultad para rechazar una cita?
- ¿Tienes problemas para concluir una cita y poner fin a una discusión?
- ¿has pensado en limitar el número de citas prefijadas para cubrir las citas imprevistas?
Primera regla de oro de la gestión de las interrupciones: Modo retiro/interacción
Debes considerar tu tiempo profesional como una máquina que puede funcionar de dos modos diferentes:
- Modo Retiro: Reservado a los momentos de concentración, a los asuntos importantes, a preparar las reuniones, a tratar los correos.
- Modo Interacción: Reservado al intercambio con otros en reuniones, citas o con ocasión de conversaciones informales.
Sabiendo diferenciar ya cada modo, a continuación, te muestro algunos consejos para gestionar mejor tu tiempo de retiro y tu tiempo de interacción:
- Reserva un momento del día durante el cual no seas molestado para poder concentrarte mejor.
- Escoge el horario que, parar ti, sea más favorable para la concentración.
- Informa a tus colaboradores cual es el mejor horario de ello, explicando por qué es bueno para ti y tu equipo.
- Si tienes despacho, cierra tu puerta durante el periodo de retiro.
- Ten siempre en mente la lista de personas que podrían entrar en tu despacho a cualquier momento.
- Para que todo esté claro exponga el planning de sus actividades y desplazamientos para que todo el equipo lo tenga presente y se puedan gestionar mejor las reuniones y visitas.
Segunda regla de oro de las interrupciones: Aprender a impedir estas interrupciones cuando se producen
Esta regla es la más importante. Por ello, intentaré darte unos consejos para responder a la pregunta de ¿cómo gestionarlas de la mejor manera perdiendo el menor tiempo posible?
Cuando seas molestado, pregunta a tu visitante si el tema a tratar realmente necesita una reunión. Si la respuesta es “no”, entonces dile el tiempo que tienes disponible antes de invitarle a sentarse. Pero si la respuesta es “si” proponle otro momento más propicio para reuniros explicándole que en ese momento estas concentrado en una actividad importante y urgente.
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