¿Coeficiente Intelectual o Inteligencia Emocional? | Programas de Máster y Experto Universidad de Alicante | El Club de las Buenas Decisiones - Formación para Empresarios, Managers y Directivos
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¿Coeficiente Intelectual o Inteligencia Emocional? | Programas de Máster y Experto Universidad de Alicante | El Club de las Buenas Decisiones

Emociones. Brotan de repente ante un estímulo provocando reacciones que, a veces, nos hacen actuar de forma irreflexiva e incluso irracional.

No es aventurado afirmar que las emociones son parte importante de la maquinaria que mueve el mundo, pues nos afectan a todos, aunque no queramos. Aprender a controlarlas nos proporciona una indudable ventaja personal y saber gestionarlas puede ayudarnos a influir sobre otros.

Imaginemos un proceso de selección de personal en una organización. Son muchos los candidatos admitidos por reunir las condiciones requeridas para el puesto, sin embargo, sólo uno puede ser seleccionado. Aún quedan otras pruebas por realizar, pero en el Departamento de Recursos Humanos se plantean la siguiente pregunta: ¿Qué debe tener más peso en el proceso de selección, el coeficiente intelectual o la inteligencia emocional?

Yo me inclino sin duda por la segunda opción, consciente de que habrá excepciones si se trata de un trabajo poco común o que pueda realizarse en solitario. Mi elección se basa en que, partiendo de candidatos válidos, todos irán mejorando su eficiencia con la experiencia, independientemente de su coeficiente intelectual; unos más rápidos que otros y otros mejor que unos, pero todos, a fin de cuentas. Sin embargo, la eficacia de la empresa no se basa únicamente en las destrezas técnicas de sus empleados y aquí entra en juego, entre otras cosas, la inteligencia emocional.

Hay personas que saben mucho sobre una especialidad, pero sin embargo no son capaces de transmitir a otros sus conocimientos. Otros pueden ser muy inteligentes y tener una sólida formación, pero por su forma de tratar a los demás nadie quiere trabajar a su lado o bajo sus órdenes. Pues bien, prefiero contar con quienes tengan menos conocimientos y sean menos inteligentes, si a cambio tienen habilidades para enseñar a los recién incorporados y a la vez saben escuchar y asimilar nuevas ideas; prefiero personas empáticas, capaces de ponerse en el lugar de sus interlocutores, para obtener lo mejor de ellos y a la vez hacer que se sientan cómodos.

Nuestra meta no debe ser explotar únicamente los conocimientos de nuestros colaboradores, sino conseguir los mejores resultados aprovechando la experiencia de los veteranos, asimilando las nuevas ideas de otras generaciones y siempre, siempre, respetando y considerando a todos los trabajadores. La empatía debe presidir nuestra relación laboral y por ello es tan importante la inteligencia emocional. Nunca hay que perder de vista que estamos tratando con personas.

Cada vez más las organizaciones están realizando las entrevistas por competencias, para seleccionar a sus candidatos, para un movimiento interno, para un ascenso, etc. La entrevista por competencias es una herramienta que ayuda a saber cómo de productivo puede ser un candidato a través de comportamientos y hechos reales, y cómo estos actúan en función de sus valores y de sus emociones. Motivación, empatía, trabajo en equipo, implicación con la misión de la empresa, comunicación, liderazgo… todas ellas son habilidades emocionales, y actualmente son altamente valoradas en los candidatos que optan a un puesto de trabajo.

Y ahora les pregunto: ¿existe una profesión que se guie más por las emociones que Recursos Humanos? No lo creo. Dentro de las infinitas funciones que se pueden desempeñar en este ámbito, mi favorita, sin duda, es la gestión de personal, el contacto directo con todos los trabajadores de la empresa y con los nuevos candidatos.

En octubre de 2020 tomé una de mis mejores decisiones laboral y personal: formar parte de El Club de la Buenas Decisiones (valga la redundancia). Durante meses he estado rodeada de personas que, sin esperar nada a cambio, me han facilitado sus herramientas y técnicas para desarrollar mi futuro profesional en el ámbito de los Recursos Humanos. Me han guiado para encontrar un trabajo en el que soy feliz por relacionarme con personas y por sentir que ahora tengo la capacidad de hacer lo mismo con otros. Y es que de eso trata este Departamento, de impulsar a los demás, ayudarles a crecer y liderar, hacer equipo.

¿Cuál será la clave del éxito en las empresas? Quizás me equivoque, pero la frase que más me gusta repetir a quien me rodea es: ‘’la felicidad en el trabajo, es la clave del éxito’’. Sentir pasión al ejercer tu trabajo, desempeñar las tareas con ganas, con entusiasmo, son factores que hacen más fácil y sencillo el trabajo. Para mí, sin duda alguna, trabajar en el Departamento de Recursos Humanos es un regalo.


Desde El Club de la Buenas Decisiones queremos dar las gracias a Carmen García Barón, departamento de recursos humanos en el hotel Asia Gardens Hotel &Thai Spa, por la redacción de este artículo. Carmen, que ha sido alumna del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la Universidad de Alicante durante este curso 2020/2021, ha mostrado siempre una gran inquietud por aprender, por compartir conocimientos e implicarse con los compañeros. Ahora es un miembro más del CBD.

Foto de Alexander Suhorucov en Pexels

Un comentario en “¿Coeficiente Intelectual o Inteligencia Emocional? | Programas de Máster y Experto Universidad de Alicante | El Club de las Buenas Decisiones”

  • Luis dice:

    Excelente artículo, mucha razón….. enhorabuena Carmen…..te auguro un futuro brillante!!!

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