Todos hemos oído en multitud de ocasiones que la mujer del César además de ser honesta, tiene que parecerlo.
Aunque en un sentido muy diferente, también podríamos utilizar esta expresión para las personas en las organizaciones.
De igual forma que una buena estrategia empresarial tendrá poco futuro si no le acompaña una adecuada implantación, debemos tener en cuenta que, en general, no basta con ser un buen profesional, estar permanentemente actualizado, formado o comprometido con la empresa para que ésta reconozca el mérito que merece, debe saber venderse.
E incluso debemos tener en cuenta que de nada servirá el talento si no es capaz de aportar valor al proyecto.
Aunque es cierto que muchas organizaciones ya tratan de objetivizar este aspecto a través de medir y valorar la productividad y/o desempeño de sus trabajadores, también es cierto que no siempre se consigue o se arrastran ciertos sesgos.
Todo esto sin contar con que también hay numerosos casos a la inversa, es decir, mucho profesional tóxico eximiendo sus responsabilidades, pero hábiles vendiendo logros que consiguen otros compañeros o subordinados.
Así pues, como además de se rbueno, hay que parecerlo, aquí tenéis unos cuantos consejos que pueden ayudar a conseguirlo:
¿Y vosotros? ¿os sentís valorados justamente? ¿os sabéis poner en valor?