Sin duda, en un mundo tan competitivo en todos los sectores como el que vivimos, tener la capacidad de anticiparnos o adaptarnos a las expectativas cambiantes de los clientes y a las acciones de los competidores inteligentes, es fundamental para tener éxito en los negocios.
Innovar, por tanto, es clave, sobre todo si nuestra estrategia básica es la diferenciación. Pero incluso en estrategias de costes, la mejora continua de procesos es imprescindible para ser competitivos.
En cualquier caso, la innovación debe formar parte de nuestra forma de entender la empresa. Y no es cuestión de ideas geniales, de mentes privilegiadas, de recursos excedentes. Se trata de constancia, de orientación global de toda la compañía, de trabajo constante, de alinear todas las mentes de la empresa en la dirección correcta. Se trata también de implantar las rutinas correctas.
Esta es la tesis que desarrolla el presidente del Círculo de Economía de la Provincia de Alicante en su artículo en Abc, que puedes leer completo aquí.
Total mente de acuerdo , no quedarse con la corteza o fachada el interior sorprende,la tierra no está parada nosotros tampoco.