La experiencia profesional aporta conocimiento técnico y capacidad para resolver problemas, pero asumir responsabilidades de gestión también exige comprender cómo se relacionan las distintas áreas de una organización. Sergio Tortosa, alumno del Máster en Dirección y Gestión de Empresas (MDE) de la Universidad de Alicante, explica cómo el programa le ha ayudado a ampliar su perspectiva, incorporar nuevos criterios a la toma de decisiones y conectar la dirección de proyectos con una visión más completa de la empresa.
Sergio Tortosa es ingeniero industrial y ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria en la gestión de proyectos constructivos. Su experiencia abarca desde proyectos de menor dimensión hasta grandes actuaciones, después de haber trabajado alrededor de diez años fuera de Alicante en proyectos de considerable envergadura.
Actualmente trabaja en IMED Hospitales, donde participa en la gestión simultánea de proyectos vinculados a varios hospitales. Anteriormente formó parte de Typsa y trabajó como Project Manager en proyectos relacionados con la ejecución de desaladoras desde el ámbito de la consultoría. Su labor incluía la supervisión del diseño, la ejecución, las compras de equipos, la aprobación de materiales, la gestión de personal, la planificación y la estrategia.
Para Sergio, planificar no consiste únicamente en ordenar tareas, establecer plazos o decidir cómo se desarrollará un trabajo. También implica anticipar cuánto costará y relacionar cada decisión operativa con sus consecuencias económicas.
Esta forma de entender la planificación explica la importancia que concede a la formación continua. Mantiene certificaciones profesionales que le obligan a actualizar conocimientos y seguir adquiriendo competencias, porque la gestión de proyectos evoluciona y requiere mantenerse al día.
A medida que aumenta la experiencia de un ingeniero, señala Sergio, la trayectoria puede continuar por una vertiente técnica o desplazarse progresivamente hacia la gestión. En su caso, el interés por esta segunda vía estaba presente desde hacía tiempo.
Uno de los motivos para cursar el MDE fue adquirir una visión transversal de la empresa. Buscaba comprender mejor otras áreas y departamentos con los que un perfil técnico no siempre se relaciona de forma directa, conocer sus dificultades e identificar qué pueden aportar al desarrollo de un proyecto.
El programa le permitió refrescar conocimientos de estrategia, un ámbito por el que ya sentía interés, y modificar su percepción de áreas como contabilidad y finanzas. Antes las asociaba principalmente al control de costes; tras cursar el Máster en Dirección y Gestión de Empresas, empezó a verlas como espacios desde los que también se pueden tomar decisiones que apoyen la estrategia y contribuyan a mejorar un proyecto.
Ese cambio se concreta, por ejemplo, en la elaboración de presupuestos. Ya no se trata solo de preparar una previsión económica, sino de entender qué decisiones estratégicas pueden adoptarse a partir de ella para facilitar que un proyecto se complete en tiempo y forma.
Sergio también destaca la importancia que ha adquirido para él el conocimiento de marketing y comunicación. El programa le ha ayudado a integrar estas áreas en una visión más amplia de la gestión y a comprender que las decisiones tomadas en distintos departamentos pueden aportar criterios y palancas útiles para alcanzar los objetivos.
La experiencia de Sergio en grandes proyectos de ingeniería le permite establecer una comparación directa entre un proyecto y una empresa. La construcción de una desaladora, explica, exige crear una estructura desde cero y gestionar recursos humanos, costes y logística para alcanzar un objetivo concreto.
Desde esta perspectiva, avanzar hacia puestos de dirección o asumir la responsabilidad de dirigir proyectos requiere habilidades que la formación técnica puede presentar de manera inicial, pero no siempre desarrolla con la profundidad necesaria. El MDE le ha permitido acercarse a esa visión global y comprender mejor cómo se conectan las distintas funciones empresariales con la dirección de proyectos.
En definitiva, la experiencia de Sergio Tortosa muestra cómo el Máster en Dirección y Gestión de Empresas puede complementar una trayectoria técnica con una perspectiva transversal. En su caso, el programa le ha ayudado a interpretar la estrategia, las finanzas, la contabilidad, el marketing y la comunicación como ámbitos conectados con la toma de decisiones y con la gestión de proyectos complejos.
Este artículo es un resumen de la entrevista realizada a Sergio Tortosa, alumno del Máster en Dirección y Gestión de Empresas (MDE) de la Universidad de Alicante, desarrollado por UNNIUN y El Club de las Buenas Decisiones.
En UNNIUN trabajamos para ofrecer programas formativos orientados a la toma de decisiones en entornos complejos, conectando conocimiento académico y práctica profesional. Si quieres conocer más sobre nuestra oferta formativa o nuestras próximas actividades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.
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