La dirección comercial hotelera exige tomar decisiones donde cada variable afecta al resultado final: producto, cliente, precio, canal, equipo de ventas, reputación y rentabilidad. En la sesión impartida por Diego Ramírez Verdú, director en Hotel Boutique Calas de Alicante, el alumnado del Experto en Dirección Comercial de Hoteles trabajó sobre el papel del director comercial y sobre el revenue management como disciplina aplicada para vender mejor sin perder coherencia con el posicionamiento del hotel.
La dirección comercial como lectura del mercado
La sesión situó la dirección comercial como una función estratégica, no como un área limitada a ejecutar ventas. En un hotel, el equipo comercial actúa como los ojos y oídos de la empresa: escucha al mercado, detecta cambios en los clientes, observa a la competencia y traslada información que puede condicionar decisiones de precio, distribución, producto o comunicación.
Desde esta perspectiva, la pregunta no es solo cuánto se vende, sino qué tipo de venta contribuye realmente al modelo de negocio. Una reserva puede aportar ocupación, pero no necesariamente rentabilidad. Una campaña puede generar volumen, pero también debilitar el posicionamiento. Un canal puede facilitar visibilidad, pero aumentar dependencia. La función comercial consiste precisamente en equilibrar esas tensiones con criterio directivo.
Contexto profesional de Diego Ramírez Verdú
Diego Ramírez Verdú es director en Hotel Boutique Calas de Alicante, donde también desarrolla funciones vinculadas a la dirección comercial y al revenue management. Su trayectoria en el sector hotelero parte de posiciones operativas, como recepcionista y jefe de recepción, hasta asumir responsabilidades comerciales y de gestión de ingresos.
En Hotel Boutique Calas de Alicante, su perfil recoge el desarrollo de la estrategia de comercialización desde la apertura en 2019, adaptando las bases comerciales y los procesos del antiguo Hotel Mio Cid a un nuevo modelo de negocio tras su reforma integral y cambio de marca. Esta experiencia permitió conectar la sesión con decisiones reales de reposicionamiento, distribución, pricing y gestión del valor percibido.
Su formación incluye estudios en Turismo, un Máster en Dirección Hotelera por la Universidad de Alicante y un Máster en Revenue Management por UNIR. Además, su perfil recoge actividad docente en la Universidad de Alicante y colaboraciones formativas vinculadas al sector, aportando una mirada práctica entre operación hotelera, estrategia comercial y formación especializada.
El director comercial en la organización hotelera
La sesión abordó el lugar del director comercial dentro de la organización. Aunque el organigrama cambia según la tipología, el tamaño y el modelo de hotel, la responsabilidad se mantiene: orientar las ventas hacia los objetivos de la empresa y coordinar decisiones con dirección general, revenue manager, ecommerce y distribución.
Esto implica decidir cómo se organizan los territorios de venta, qué objetivos se asignan al equipo, qué canales conviene priorizar y cómo se evalúa el rendimiento. No basta con pedir resultados; hay que construir las condiciones para que esos resultados sean posibles. ¿Qué espera la empresa de cada comercial? ¿Qué mercados justifican más esfuerzo? ¿Qué indicadores muestran actividad real y cuáles solo reflejan resultados finales?
La sesión conectó también la motivación, la remuneración y la evaluación del equipo comercial. Un sistema mal diseñado puede empujar hacia ventas fáciles, poco rentables o poco alineadas con la estrategia. En cambio, un modelo equilibrado permite medir no solo ventas o reservas, sino también calidad de venta, fidelización, postventa, venta cruzada e información aportada a la empresa.
Estrategia comercial en hoteles independientes
Uno de los enfoques más útiles de la sesión fue la realidad de muchos hoteles independientes, donde la dirección comercial asume responsabilidades muy diversas. En estos modelos, el área comercial puede intervenir en revenue, política de precios, distribución, inventario, publicidad online, visitas comerciales, email marketing, seguimiento de reclamaciones, redes sociales, creación de paquetes, ferias, venta MICE y vigilancia de la paridad de precios.
Esa amplitud obliga a decidir con prioridades claras. ¿Qué acciones generan margen y cuáles solo ocupación? ¿Cuándo conviene reforzar la reserva directa y cuándo apoyarse en intermediación? ¿Qué paquete mejora la experiencia del cliente y cuál solo añade complejidad operativa?
La sesión planteó así una idea central: la dirección comercial no consiste en hacer más acciones, sino en seleccionar mejor aquellas que conectan posicionamiento, rentabilidad y experiencia.
Revenue management: vender el producto correcto
El bloque de revenue management se articuló alrededor de una lógica sencilla y exigente: producto correcto, cliente adecuado, momento adecuado de compra y disfrute, precio adecuado y canales adecuados. Esta fórmula resume una decisión compleja: no todos los clientes tienen el mismo comportamiento, no todos los canales aportan el mismo valor y no todos los momentos justifican la misma tarifa.
El precio se trabajó como una variable estratégica. Debe contribuir a los objetivos financieros del hotel, adaptarse a la realidad del mercado, reforzar el posicionamiento y ser coherente con el marketing mix. Por eso, bajar precios sin criterio puede ser tan problemático como mantener tarifas desconectadas de la demanda.
Una estrategia de pricing requiere analizar temporadas, patrones de demanda, segmentos, fechas especiales, costes, fidelización, competencia, canales y periodo de validez. La decisión relevante no es únicamente qué tarifa publicar, sino qué mensaje transmite esa tarifa sobre el valor del hotel.
Restricciones, matrices tarifarias y control del precio
La sesión profundizó en las barreras tarifarias y restricciones de tarifa como herramientas para ordenar la venta. Bien diseñadas, ayudan a segmentar, proteger ingresos, abrir mercados y comunicar valor. Mal diseñadas, pueden resultar injustas, confusas, poco efectivas o centradas en descuentos que erosionan la percepción del producto.
También se trabajaron referencias como la BAR, la floating BAR, las matrices de tarifas y las matrices basadas en ocupación. En hoteles pequeños, donde la monitorización debe ser constante, una estructura clara permite tomar decisiones ágiles sin perder control.
El criterio directivo aparece aquí con fuerza: simplificar no significa improvisar. Significa construir reglas comprensibles que permitan reaccionar al mercado sin romper la coherencia comercial.
Upselling, cross-selling y experiencia del cliente
La sesión conectó la rentabilidad con el upselling y el cross-selling, entendidos como oportunidades para mejorar el ingreso y ajustar mejor la experiencia del huésped. El momento de compra, la postcompra y el check-in se presentaron como espacios donde el hotel puede proponer mejoras, servicios adicionales o alternativas más adecuadas a las necesidades del cliente.
La clave está en no convertir estas técnicas en presión comercial. Una habitación con mejores vistas, un paquete adicional o una propuesta complementaria solo aporta valor si responde al perfil y al momento del cliente. De nuevo, la pregunta directiva es práctica: qué ofrecer, a quién, cuándo y con qué equipo preparado para comunicarlo correctamente.
Herramientas de control para decidir mejor
La sesión cerró el enfoque comercial con herramientas de control y análisis como PMS, channel manager, motor de reservas, CRM, RMS, rate shopper, benchmark, reviewer y sistemas vinculados a cross-selling y upselling. También se trabajaron indicadores como ocupación, ADR, RevPAR, TRevPAR, tasa de cancelaciones, ROI y punto muerto.
Estas herramientas no sustituyen la decisión directiva, pero permiten formular mejores preguntas. ¿Qué canal convierte mejor? ¿Qué segmento cancela más? ¿Qué inversión devuelve margen real? ¿Qué tarifa sostiene el valor percibido? La dirección comercial necesita datos, pero también capacidad para interpretarlos dentro del modelo de negocio del hotel.
En definitiva… la sesión permitió comprender que vender mejor en un hotel exige coordinar estrategia comercial, revenue management, equipo de ventas, canales, precio y experiencia del cliente. Para quienes se forman en dirección comercial hotelera, el aprendizaje principal es claro: la rentabilidad no depende de una única decisión, sino de la coherencia entre producto, cliente, momento, canal y valor percibido.
Este artículo es un resumen de la sesión impartida por Diego Ramírez Verdú, director en Hotel Boutique Calas de Alicante, en el marco del Experto en Dirección Comercial de Hoteles, desarrollado por UNNIUN (El Club de las Buenas Decisiones) en la Universidad de Alicante.
En UNNIUN trabajamos para ofrecer programas formativos orientados a la toma de decisiones en entornos complejos, conectando conocimiento académico y práctica profesional.Si quieres conocer más sobre nuestra oferta formativa o nuestras próximas actividades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.
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