La sostenibilidad ya no puede entenderse como una función aislada, ni como un ejercicio limitado al reporting o a la reputación corporativa. Esta fue la idea de fondo de la sesión impartida por Silvia Martín en el Programa Superior de Consejero Empresarial, dentro del módulo de Ética, ESG y Compliance, donde se trabajó cómo trasladar la sostenibilidad a la agenda real del consejo de administración y convertirla en criterio de estrategia, riesgos, continuidad y gobierno.
La sesión situó desde el inicio una cuestión central: por qué la sostenibilidad es hoy una responsabilidad del consejo, cómo impacta en la estrategia y en la continuidad del negocio, y qué tipo de preguntas debe formular un buen consejero en la sala. El enfoque no partía de la sostenibilidad como área técnica separada, sino como una dimensión que condiciona decisiones empresariales reales.
Silvia Martín desarrolla su actividad como profesional independiente en el ámbito de la sostenibilidad empresarial, las estrategias ESG, el análisis de materialidad, el triple impacto y la transformación sostenible. Su perfil recoge experiencia en consultoría y conocimiento estratégico en sostenibilidad, así como acompañamiento a empresas en la gestión y medición del impacto y en procesos relacionados con la Certificación B Corp.
En su trayectoria aparece HATO Sostenibilidad, desde donde ha trabajado en comunicación y sostenibilidad con proyectos orientados a pymes que buscan incorporar la responsabilidad social de forma transversal. También figura su etapa en Cubierta Solar como Responsable de Desarrollo Sostenible, con funciones vinculadas a la estrategia de sostenibilidad, el reporting anual y el acompañamiento durante el proceso de certificación B Corp.
Su recorrido incluye, además, experiencia previa en la gestión de una boutique multimarca de moda española con producción y conciencia sostenible, así como responsabilidades en Producciones Alamo films y DELVICO BATES. Esta combinación de sostenibilidad, comunicación y gestión permitió abordar la sesión desde una perspectiva aplicada: cómo ordenar prioridades, identificar riesgos y dotar de coherencia a las decisiones del consejo.
Uno de los ejes técnicos de la sesión fue el cambio de paradigma en el tratamiento de la sostenibilidad. Durante años, muchas compañías la han asociado a la elaboración de informes, al cumplimiento formal o a la comunicación de buenas prácticas. Sin embargo, el planteamiento trabajado fue claro: pasar de la información a la decisión.
Este cambio obliga al consejo a preguntarse cómo se integran los criterios ASG en la estrategia, qué riesgos no están siendo considerados y qué oportunidades pueden condicionar el futuro de la compañía. La sostenibilidad deja así de ser una capa adicional para convertirse en una forma de evaluar inversiones, crecimiento, cadena de suministro, talento, reputación y continuidad del negocio.
La sesión también abordó la evolución del marco regulatorio y el avance hacia una aplicación más práctica de la información de sostenibilidad, con mayor atención a lo material, a lo útil y a la capacidad real de las empresas para cumplir. El objetivo no es acumular datos, sino identificar aquellos elementos que permiten al consejo tomar decisiones con mayor criterio.
El consejo de administración no puede delegar completamente la sostenibilidad si esta afecta al rumbo del negocio. En la sesión se trabajó esta idea desde una perspectiva de gobernanza: el consejo aprueba políticas clave, define la estrategia, integra riesgos, fija reglas de buen gobierno, alinea incentivos y supervisa información financiera y no financiera.
Esto implica que asuntos como el propósito de la compañía, el código ético, la relación con los grupos de interés o la selección de consejeros no son cuestiones accesorias. Todas ellas influyen en cómo una organización decide, comunica, asume responsabilidades y anticipa escenarios. La política de sostenibilidad, cuando está bien planteada, no funciona como documento aislado, sino como marco que ordena compromisos ambientales, sociales y de gobernanza.
El criterio aplicado para el consejero es preguntarse si la sostenibilidad está entrando en los lugares donde se toman decisiones relevantes. Si solo aparece en un comité o en un área funcional, puede quedar como un asunto secundario. Si entra en la estrategia, en los riesgos, en los indicadores y en los incentivos, empieza a formar parte del gobierno efectivo de la compañía.
La sesión prestó especial atención a la empresa familiar, donde la sostenibilidad adquiere una dimensión particular. En este tipo de organizaciones conviven visión de largo plazo, apellido ligado a la marca, sucesión generacional y relación entre familia y profesionales. Por eso, las decisiones sobre sostenibilidad no solo afectan al negocio, sino también al modo en que la familia empresaria entiende su legado.
Muchos conflictos en la empresa familiar no se verbalizan, no se documentan o se resuelven por jerarquía, tradición o consenso tácito. La sostenibilidad no crea necesariamente esos conflictos, pero puede hacerlos visibles. Cuando obliga a hablar de propósito, impacto, riesgos o prioridades de inversión, aparecen diferencias generacionales o tensiones sobre el futuro de la compañía.
Bien trabajada, la sostenibilidad permite sacar parte de ese debate de la esfera emocional y llevarlo al plano estratégico. La pregunta deja de ser quién tiene razón y pasa a ser qué decisión protege mejor la continuidad, qué riesgos se están ignorando y qué modelo de empresa se quiere sostener a largo plazo.
Durante la sesión se trabajaron distintos planos de impacto. La sostenibilidad afecta a la estrategia porque condiciona inversiones, crecimiento, expansión, proveedores y modelo de negocio futuro. También afecta a los riesgos, especialmente a aquellos que no siempre aparecen de forma inmediata en el balance: riesgos reputacionales, sociales, laborales, operativos o de continuidad.
En este punto, el papel del consejo consiste en anticipar, no en reaccionar cuando el problema ya está instalado. Una decisión de inversión, una política de compras, una falta de medición o una ausencia de criterios éticos pueden parecer cuestiones operativas, pero terminan influyendo en la confianza, la competitividad y la estabilidad de la organización.
También se abordó el tono cultural que marca el consejo. Lo que el consejo pregunta, la organización lo prioriza; lo que no mira, tiende a diluirse. Por eso, incorporar sostenibilidad no exige necesariamente añadir complejidad, sino cambiar la calidad de las conversaciones: hablar de impacto, riesgo, decisión, largo plazo y responsabilidad.
El cierre de la sesión puso el foco en el rol del consejero, especialmente en la empresa familiar. Un consejero externo puede aportar mirada objetiva, ordenar el debate, introducir criterio y reducir la carga emocional de determinadas decisiones. Su función no es sustituir a la propiedad ni a la dirección, sino elevar la calidad de las preguntas.
Entre esas preguntas estratégicas aparecen cuestiones esenciales: si una decisión está conectada con la estrategia, qué riesgos no se están viendo, quién responde de cada asunto, cómo se mide el avance, qué impacto tendrá en el largo plazo y qué ocurre si no se actúa. Formuladas desde el consejo, estas preguntas ayudan a transformar la sostenibilidad en una herramienta de gobierno.
En definitiva, la sesión permitió entender que gestionar la sostenibilidad desde el consejo no consiste en cumplir con una tendencia, sino en decidir con mayor criterio sobre el futuro de la empresa. En la empresa familiar, este enfoque resulta especialmente relevante porque conecta estrategia, riesgos, cultura, sucesión y legado en una misma conversación de gobierno.
Este artículo es un resumen de la sesión impartida por Silvia Martín, Profesional Independiente, en el marco del Programa Superior de Consejero Empresarial, desarrollado por UNNIUN (El Club de las Buenas Decisiones).
En UNNIUN trabajamos para ofrecer programas formativos orientados a la toma de decisiones en entornos complejos, conectando conocimiento académico y práctica profesional.Si quieres conocer más sobre nuestra oferta formativa o nuestras próximas actividades, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo.
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