Todo responsable desea transformar el grupo de personas que le ha sido confiado en un equipo que colabore y reme en la misma dirección y con el ritmo adecuado. Todos en algún momento de nuestra carrera profesional nos hemos encontrado con equipos problemáticos por diferentes motivos (funciones mal asignadas, desconocimiento de los objetivos comunes, etc.) donde la crítica entre compañeros estaba a la orden del día.
Ahora bien, nosotros como responsables estamos en la obligación de transformar todas las críticas negativas en constructivas para que el equipo pueda mejorar.
El objetivo de las criticas constructivas es ofrecer a nuestros colaboradores información que les ayude a progresar y mejorar. La crítica constructiva no es una forma de regañar, se trata de ofrecer una oportunidad de aprender a partir de la experiencia con el fin de mejorar la forma de trabajar.
Se debe ser lo más objetivo posible ofreciendo información fidedigna que los integrantes del equipo puedan utilizar para realmente mejorar su conducta. Esto se puede conseguir dando ejemplos concretos sobre situaciones pasadas analizando lo que se debe cambiar y lo que se puede mantener. A continuación, hay que evaluar los efectos y las consecuencias derivadas de ello y finalmente indicar al equipo cual es la dirección correcta de trabajo, fomentando aquellas actitudes positivas e invitando al cambio en las negativas.
Las 8 claves que te ayudarán a adoptar una actitud positiva y constructiva para superar los desacuerdos que se producen en los equipos de trabajo, y generar críticas constructivas son:
Para terminar, queremos destacar los 4 errores que siempre deben evitarse:
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