Hablar de absentismo puede ser muy fácil. En realidad, la prensa escrita, on-line, la radio, la TV o cualquier otro medio de comunicación dicen verdades a medias en este sentido, puesto que es una parcela donde el Gobierno puede salir escaldado.
El absentismo laboral, tanto el justificado (por enfermedad) y el no justificado (aunque este es mucho menor), es una de las causas de la baja productividad que España ha tenido siempre. Sin embargo, no es tan elevada como podemos creer si nos comparamos con otros países europeos. Por desgracia en España es un tema cultural y por lo tanto como mucho lo que se puede hacer es tener contabilizado el coste del absentismo y su repercusión e intentar minimizarlo con cambios de normativas. Ahora bien, nuestros legisladores implantan medidas encaminadas a reducir los costes de esta situación en lugar en lugar de atajar de raíz el problema.
Según la Organización Internacional del Trabajo, el absentismo laboral se define como “la no asistencia al trabajo por parte de un empleado que se pensaba iba a asistir”. Dicho de otra manera, cualquier ausencia al trabajo cuando estaba prevista su asistencia.
Existen diferentes formas de clasificar el absentismo. Uno de ellos se basa en analizar si esta ausencia responde a trastornos de salud y si está o no remunerada:
De los distintos tipos de ausencias, la incapacidad temporal (IT) es el motivo más importante, siendo responsable de más del 80% del absentismo laboral.
Las causas son varias: simulación, falta de motivación y de implicación, causas legales y psicológicas y otros.
Por ejemplo, la simulación viene dada por la facilidad de obtener bajas por enfermedad de los servicios médicos de la Seguridad Social. Otro ejemplo es que las empresas no motivan a sus trabajadores adecuadamente, no les trasmiten de la utilidad de sus tareas ni su importancia dentro de la compañía, además de no comunicarles el perjuicio que causan a su empresa si no se presentan a sus puestos de trabajo.
Pero, por otra parte, el entorno también influye. En los últimos años, debido a la crisis económica, el absentismo tiene una tendencia a la baja. El absentismo ha desciendo todos los años desde 2007 hasta la fecha posiblemente debido trabajadores empezaron a pensar que en época de vacas flacas era mejor tener comportamientos menos arriesgados para no ser despedidos.
De manera directa e indirecta a todos los departamentos de la misma, aunque muchas veces se nos olvide y pensemos que no es así. De ahí que no se le dé a este tema la importancia que se merece:
Según un Informe de Adecco sobre Absentismo publicado en 2016 todo esto se puede traducir en las siguientes cifras: 758.181 trabajadores no acudieron ningún día del año a su puesto de trabajo, lo que genero un coste de 61.300 millones de euros.
Si te ha gustado este post, resumen de la sesión impartida por el doctor José Antonio Rodríguez Rico, director sanitario de zona de Mutua Asepeyo, dentro del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos, si te parece interesante esta materia, o si prefieres aprender y profundizar en otras muchas del mundo de los Recursos Humanos, no te lo pienses más y contacta ahora con nosotros. Te informaremos de todas las posibilidades que tenemos pensadas para ti.
Tu email no será publicado.
Δ