Un Cuadro de Mando Integral es una herramienta de Gestión Estratégica cuya finalidad es traducir la estrategia en acciones concretas u objetivos que va más allá de un simple seguimiento de indicadores financieros (como podría ser el EBITDA y el BAI), indicadores de retorno (como las inversiones), indicadores de coste y de ingresos, indicadores de satisfacción o calidad, etc. (más…)
El Cuadro de Mando Integral es la herramienta de gestión más importante que podemos usar en la empresa. Normalmente disponemos de una gran avalancha de información que, por sí misma, no tiene ningún sentido. Necesitamos racionalizarla para que dicha información se convierta en conocimiento y nos aporte capacidad de tomar la decisión correcta en cada caso. El Cuadro de Mando Integral fue creado por Kaplan y Norton en 1992 y se aplica en muchas empresas con grandes resultados. Pero para que funcione, hemos de tener en cuenta unas consideraciones y fases, para su implantación.
El Director General ha de ser capaz de tener la información sin sobrecarga, siendo capaz de elevarse, sin entrar en día a día, pero conociendo todos los datos para tomar decisiones y hacer cumplir la estrategia. Esto se consigue gracias al cuadro de mando integral.
Para que esta herramienta funcione, pueda aplicarse y sea realmente útil, hemos de tener en cuenta unas fases que cumplir, que serán las siguientes:
FASES
El Cuadro de Mando Integral no sirve de nada ni es viable si no he definido previamente un plan estratégico que quiera medir. Es bastante habitual que las empresas no tengan un plan estratégico formal. Sin éste, se dificulta la obtención de resultados y de medición de los mismos.
Actualmente los planes estratégicos deberían enfocarse como máximo a 3 años.
Los objetivos van a aterrizar el plan estratégico para poder llevarlo al día a día y llevarlo, finalmente, a acciones más concretas. El objetivo principal es económico, pero no es el único que tenemos en las organizaciones.
Definir los objetivos nos ayudará a saber cómo medirlos y qué indicadores nos dirán si se están consiguiendo o no.
Establecer un Cuadro de Mando Integral puede ser un proceso costoso por varios motivos, pero una vez en marcha, son más las ventajas que nos ofrece. Gracias a él, seremos capaces de interpretar los datos y tomar decisiones estratégicas de forma rápida y segura.


Los indicadores serán los que nos dicen si estamos cumpliendo objetivos o, por el contrario, nos alejamos de ellos.
Una vez definidos y marcados en el Cuadro de Mando Integral, todos los miembros del equipo directivo disponen de dichos indicadores y pueden verlos continuamente, de forma que en todo momento sabemos el estado de la empresa y su consecución de objetivos marcados.
Sin estrategia no hay objetivos y sin objetivos, no hay indicadores.
Marcamos metas y responsables que van a intervenir en todo el proceso. Normalmente todos pueden ver los resultados de los distintos departamentos y saber cómo va cada uno de ellos, aunque podemos definirlo de otra forma si nos parece más adecuado.
Es fundamental medir y observar qué ocurre con los indicadores. Para ello es importante que existan reuniones del Comité de Dirección. Se realizarán reuniones semanales de seguimiento y mensuales que nos permitan analizar los indicadores y la estrategia de la empresa.
Reuniones semanales importantes, reuniones mensuales para analizar los indicadores y estrategia.
Si algo no funciona o no está bien definido, lo tendremos que modificar. Si algo no nos da resultados, tendremos la herramienta ideal para detectarlo y cambiar lo que sea necesario para lograr alcanzar los objetivos de la empresa.
Se trata, por tanto, de un modelo que aprieta al equipo directivo porque le exige tomar decisiones, pero esta exigencia viene apoyada por datos, con lo cual está fundamentada en resultados. Gracias a la clase de Francisco Oliver en el Máster en Dirección y Gestión de Empresas de la Universidad de Alicante, tuvimos una aproximación a esta interesante herramienta que nos permite la toma de decisiones fundamentada en la empresa y que nos ayuda a lograr los objetivos fijados, siempre conociendo el estado actual de los mismos. Sin duda, una herramienta potente e interesante que, de la mano de la estrategia, nos ayudará a lograr los mejores resultados.
El pasado sábado 21 de noviembre, Bartolomé Marco Lajara, profesor de la Universidad de Alicante, guio la primera clase del módulo de Dirección Estratégica del “Máster Dirección y Gestión de Empresas”, MDE DOEUA. (más…)